Fuerza, suavidad
y buen precio
|
Impresiones de conducción del Astra 5p 2.2 Dti 16V |
Por suavidad y ruido, el Astra 2.2 Dti está
más cerca del nuevo Vectra que del antiguo, que era más
ruidoso y áspero que el actual. Se aprecian pocas vibraciones
en el habitáculo y no mucho ruido al acelerar a fondo o cuando
se revoluciona mucho el motor.
Tiene una respuesta enérgica, tanto a pocas revoluciones
como cerca del régimen de potencia máxima. Por debajo
de 1.500 rpm tiene mucha fuerza y sale con firmeza desde parado.
Da 280 Nm de par
máximo a 1.500 rpm; no hay otro motor de similar potencia
que dé el par máximo a un régimen tan bajo.
No pierde tanta fuerza como otros motores turbodiesel a medida
que se aproxima al régimen de potencia máxima (4.000
rpm). Es capaz de sobrepasar este régimen de giro por mucho
y aún con empuje disponible para finalizar alguna maniobra
apurada, si es necesario.
Conduje la versión de tres puertas con acabado Edition.
Dada la brevedad de la toma de contacto no saqué muchas conclusiones,
pero me pareció que la suspensión no contiene mucho
los movimientos verticales de la carrocería, tanto en extensión
como en compresión. La versión con acabado Sport,
que tiene una suspensión distinta, es más adecuada
para quien quiera un Astra con las mejores reacciones posibles.
El Sport sólo está disponible en carrocería
de tres puertas.
|