Más seguridad
en carretera y eficacia en todo terreno
Como anteriormente, la gama Montero se ofrece con
tres niveles de equipamiento (GLX, GLS y GLS Kaiteki). Las versiones
GLX llevan de serie climatizador automático (independiente
para las plazas traseras en los Montero 5p), retrovisores exteriores
eléctricos, abatibles de forma automática y calefactados,
elevalunas eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia,
doble airbag frontal, ABS, control de tracción (MATC) y estabilidad
(MASC), llantas de aleación y radiocasete. Las versiones
de tres puertas tienen una bandeja cubre maletero (opcional en los
Montero 5p).
En los GLS, el nivel de equipamiento se incrementa
con paragolpes y retrovisores exteriores pintados en el mismo color
de la carrocería, parrilla delantera con moldura cromada,
faros antiniebla, estribos laterales con iluminación (una
solución muy práctica por la noche), llantas de aleación
específicas con seis radios (en GLS y Kaiteki), airbags laterales
delanteros, guantera iluminada e inserciones de madera en el salpicadero
y el volante (acabado en cuero y madera).
Las
versiones GLS Kaiteki llevan, además, tapicería de
cuero, techo corredizo eléctrico, control de velocidad de
crucero, un equipo de sonido con cargador para 6 CD's, cambio automático
con mando secuencial (opcional en GLS), asientos delanteros con
reglaje eléctrico y calefacción, retrovisores exteriores
cromados, deflector trasero (sobre la luneta posterior) y barras
portaequipajes en el techo. Opcionalmente se ofrece el color de
la carrocería con doble tono en GLS y GLS Kaiteki.
En el interior no ha cambiado prácticamente
nada, sigue lo bueno y lo malo que tenía anteriormente. Ahora,
todas las versiones tienen el asiento del conductor regulable en
altura e inclinación de la banqueta (antes sólo las
versiones GLS y Kaiteki) y se puede encontrar una postura de conducción
cómoda, pero el volante puede seguir quedando algo lejos
en su parte superior (es regulable en altura pero no en distancia).
El mullido del asiento me sigue pareciendo un poco blando y la visibilidad
hacia atrás sigue condicionada por el reposacabezas central
trasero.
La presentación es buena y el ajuste de los
distintos elementos parece correcto, pero en el Montero se utilizan
unos revestimientos y guarnecidos ampliamente superados en tacto
y calidad percibida por modelos como el BMW X5, Volkswagen Touareg
y Volvo XC90, sobre todo en el plástico utilizado la parte
baja de la consola central y de las puertas (que además tienen
los bordes de las bolsas laterales mal rematados).
El Montero 3p corto tiene un espacio en las plazas
traseras razonable, aunque algo estrecho con relación a la
anchura de la carrocería (condicionado por los pasos de rueda
posteriores). El acceso a las plazas traseras sigue siento muy malo
por el lado del conductor (el asiento sólo se abate el respaldo)
y normal por el lado del acompañante (el asiento se desplaza
también hacia delante), pero en ninguno de los dos el respaldo
vuelve a su posición anterior una vez abatido (obliga a regular
de nuevo la inclinación del respaldo).
El
Montero 5p aprovecha mejor su espacio en las plazas delanteras y
traseras y es uno de los todo terreno más grandes en anchura,
altura y habitabilidad para la piernas. Tiene una tercera fila de
asientos que se puede plegar bajo el maletero y permite sentar dos
pasajeros adicionales. El espacio disponible es sólo aprovechable
por niños, pues apenas tiene espacio para las piernas (sobre
todo para colocar los pies) y tampoco la anchura es amplia. Como
todo terreno de siete plazas está mejor resuelto y resulta
más cómodo, por ejemplo, el Volvo XC90.
En todas las versiones, la rueda de repuesto está
situada exteriormente sobre el portón trasero, dejando todo
el espacio del maletero útil para la carga, aunque no por
ello ofrece un maletero más grande que otros todo terreno
similares. En todas las versiones, el respaldo trasero es abatible
por partes desiguales (60/40) y hay cinturón de seguridad
de tres puntos y reposacabezas en todas las plazas (cinco o siete).
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