Bien en carretera y mejor en el campo
Respecto al anterior modelo, el Montero Corto ha crecido 18,5 cm
en longitud, 15 cm en anchura y 1,5 cm en altura. Esto ha permitido
mejorar su habitabilidad y capacidad de maletero. Sin embargo, aunque
el Montero 3p es grande por dentro, su habitabilidad trasera se
ve reducida por unos pronunciados pasos de rueda que limitan el
ancho de la banqueta e impiden acomodar a tres personas adultas.
Los pasajeros sentados en los laterales se golpean contra ellos
y no permite aprovechar todo el espacio disponible. La altura interior
es grande, pero el espacio que ofrece para las piernas es similar
al de un Peugeot 306 5p. Por otro lado, el acceso a los asientos
traseros es muy malo a través del lado del conductor ya que la banqueta
del asiento no se desplaza hacia delante para facilitar el acceso.
Sí lo hace el asiento del acompañante, aunque en ambos hay que volver
de nuevo a reglar el ajuste del respaldo al no volver a la posición
que tenía.
El
maletero es ancho y alto pero corto. Permite alojar de pie dos maletones
grandes sin problemas. Bajo el piso hay una guantera adicional de
gran tamaño, en un lateral encontramos una toma de corriente (12
v) y en el portón hay una práctica guantera con red y una completa
caja de herramientas.
El asiento trasero es abatible por partes (60/40), tiene cinturones
de seguridad de tres puntos y reposacabezas para tres posibles plazas.
El respaldo se puede regular en inclinación y permite aumentar el
confort de los pasajeros o incrementar el volumen del maletero.
En la parte lateral de los asientos traseros se han colocado unos
reposabrazos abatibles que tienen un portavasos integrado.
El puesto de conducción es agradable, aunque es mejorable en tres
aspectos: uno, el volante (regulable en altura) queda ligeramente
lejos en su parte superior; dos, el asiento (con reglaje en altura
sólo en los GLS y GLS Kaiteki) tiene un mullido demasiado blando;
tres, la visibilidad hacia atrás, está muy limitada por el
reposacabezas trasero central.
Por
lo demás, todo en orden; los mandos quedan al alcance de la mano,
la instrumentación se lee con facilidad y se ha completado con dos
dibujos que nos indican las puertas abiertas y el tipo de tracción
o bloqueo de diferencial seleccionado, hay numerosas guanteras que
son muy funcionales y la pantalla digital multifunción situada en
el salpicadero resulta práctica (indica las funciones de la radio,
el climatizador automático, fecha, hora y temperatura exterior).
La presentación es atractiva, aunque algunos plásticos de la consola
central sean mejorables en la versión GLX (de tacto más que de aspecto).
Desde el modelo GLX dispone de climatizador automático, doble airbag
frontal, llantas de aleación, radiocasete, elevalunas y retrovisores
eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia o reglaje
de altura de faros desde el interior. Los modelos más equipados
(GLS Kaiteki) tienen, además, tapicería de cuero, ABS,
airbag laterales delanteros, asientos delanteros eléctricos y con
calefacción, cargador de CD's, techo corredizo eléctrico, control
de crucero, faros antiniebla, inserciones de madera en el salpicadero
y algunos elementos diferenciadores en el exterior, como los paragolpes
pintados en el color de la carrocería, el alerón sobre la luna trasera
o los embellecedores cromados en los pilotos posteriores. En los
GLS Kaiteki hay disponible un cambio
automático de cinco marchas (denominado IVECS-II) con posibilidad
de accionamiento manual de tipo secuencial.
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