Práctico y económico
A diferencia de otros monovolúmenes, este Mitsubishi lleva
la intrumentación detrás del volante, dejando la zona
central del salpicadero para la pantalla de información del
ordenador y de la radio.
A pesar de la ubicación de esta pantalla (está embutida
en la parte superior del sapicadero), es dificil ver los datos que
ofrece si le incide directamente la luz del sol (desde atrás)
o, si el sol cae de frente, por culpa del reflejo sobre el salpicadero.
Este ordenador proporciona información sobre la autonomía,
velocidad media, consumo medio e instantáneo. De estos tres
últimos datos hay dos contadores diferentes, uno que se pone
a cero al arrancar el motor después de haber estado apagado
cuatro horas y otro, en el que esa puesta a cero se hace de forma
manual (requiere pulsar durante 5 s, un tiempo que me parece excesivo,
un botón que hay junto a la radio).
La calidad de ajuste es normal, no he encontrado muchas piezas
sueltas o que encajen mal; como casi siempre, la pieza que envuelve
el volante tiene filo y un ajuste desigual. La pieza de plástico
claro que sirve de soporte al encendedor (imagen),
al igual que pasó con el 1.3 16v, parece hecha para ser desmontada.
La
calidad de los materiales me parece acorde con el precio del coche.
Casi todo el salpicadero y parte de las puertas delanteras están
cubiertos con un plástico de textura granulada, con un dibujo
geométrico y un ligero acolchado. El resto del recubrimiento
interior está hecho con plástico duro, aunque en muchos
casos con una terminación superficial que lo hace casi mate
y le da un tacto diferente al plástico duro normal.
Esta versión tiene algún detalle en los materiales,
como un plástico de aspecto translúcido en los mandos
del sistema de ventilación, en la parte central de la consola
y en fuelle de la palanca de cambios. Por la forma y el material
de ese fuelle, debe ser difícil limpiarlo en la parte inferior
de sus pliegues. De noche, todos esos plásticos traslucidos
se iluminan suavemente, excepto el del fuelle de la palanca.
Los detalles de equipamiento son más o menos normales en
coches de este precio. Por ejemplo, tiene espejos en los dos parasoles
pero no tiene luz en ninguno. Tampoco hay una luz general delante
(sólo dos de lectura) ni para las plazas traseras.
El cierre de puertas no es automático. Sí tiene un
mando para el cierre que resulta cómodo porque es de los
que tienen movimientos independientes para abrir y para cerrar (hay
algunos en los que, después de presionarlo, no está
claro si hemos abierto o cerrado). Si alguna puerta o el maletero
están abiertos, el coche no se cierra al pulsar el botón
de bloqueo, interior o el del mando a distancia.
Hay varias otras funciones que se pueden modificar en el concesionario,
como el tiempo que es necesario pulsar el mando a distancia para
el desbloqueo, función de confirmación con los intermitentes,
o el número de destellos que indican el cierre de las puertas.
Los intermitentes también sirven para indicar que la pila
del mando tiene poca carga (si así ocurre, da nueve destellos).
También se puede programar en el concesionario el número
de veces que se iluminan los intermitentes al accionar su palanca,
que tiene función secuencial.
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