Menos interesante
que el One de gasolina
El
Mini One D tiene un motor Diesel Toyota, también presente
en el Yaris, con 1,4 litros de cilindrada y 75 CV (información
técnica del motor). Lleva una caja de cambios manual
de seis velocidades (como la que tiene el Cooper
S).
Cuesta 16.700 €, 2.200 € más de lo que cuesta
ahora el Mini One con motor de gasolina de 90 CV, prácticamente
con el mismo equipamiento. También cuesta más que
cualquier otro Diesel de su tamaño y potencia, salvo el Mercedes
A 160 CDI.
Salvo para quien dé mucha importancia a la autonomía
(por visitar el surtidor menos a menudo) y para quien consiga un
precio o una financiación buena con el Diesel, me parece
que el gasolina es una elección mejor.
Si el coche se va a utilizar principalmente por ciudad o por sus
alrededores, y el kilometraje anual va a ser pequeño, no
tiene sentido pagar más por el Diesel porque difícilmente
se llegaría a amortizar la diferencia de precio.
Si
se va a utilizar por carretera o en desplazamientos diarios más
bien largos, me parece más recomendable el de gasolina porque
tiene más capacidad de aceleración.
El motor del One D da un buen resultado para su potencia pero no
luce en prestaciones porque el One D es un coche pesado para su
tamaño (1.175 kg, 60 más que el de gasolina) y tiene
una resistencia aerodinámica alta (0,71 m²).
Con este motor, el Mini tiene un consumo medio de 4,8 l/100 km,
alcanza 165 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100
km/h en 13,8 s. El One D es algo peor que la media en prestaciones
y consumo (tabla
comparativa), pero las diferencias son pequeñas en términos
de consumo y menores aún en costo por kilómetro, comparadas
con otras variables. Con este motor, el Mini no cumple la normativa
de emisiones Euro 4.
Sí es un coche agradable de llevar mientras no sea necesaria
mucha aceleración, porque suena y vibra poco. Con la caja
de cambios de seis velocidades se puede sacar mucho partido del
motor, bien obtener la aceleración que puede dar, o bien
circular en marchas largas con muy poco ruido (puede que más
incluso que en la versión de gasolina). Otra cualidad de
la caja es que se puede manejar con rapidez y precisión.
Con
lo que he conducido, no aprecio diferencias claras de estabilidad
con relación al One de gasolina. Como éste, tiene
una suspensión que me parece algo dura para un tipo de conducción
normal, y más bien adecuada para quien espere un tacto «deportivo»
(que, por otro lado, no tiene el motor). El control de estabilidad
es opcional y, como siempre, muy recomendable.
La única diferencia de equipamiento entre el One y el One
D es que este último lleva de serie control de tracción,
algo que el One no necesita, y caja de cambios de seis velocidades.
El One D sale al mercado con un paquete de opciones llamado «Paquete
Plus», que —por 900 €— incluye aire acondicionado
(no lo tiene de serie), llantas de aleación de 15" y
mantenimiento gratuito durante tres años (incluye todos los
recambios programados, no los neumáticos). Mini espera vender
este año en España más de 6.000 coches, de
los que unos 1.200 serán One D.
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