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Un cupé cómodo y deportivo
La suspensión delantera de doble triángulo
articulado (paralelogramo
deformable) que se utilizaba en el anterior CLK ha dado paso
a una suspensión de tipo McPherson
similar a la utilizada en el resto de los actuales Mercedes-Benz
Clase C. Detrás se mantiene un paralelogramo deformable
de tipo multibrazo, pero se han revisado las barras de convergencia,
los portarruedas, el portaejes y los cojinetes, todo ello para conseguir
una mejor cinemática de la suspensión, reducir las
vibraciones y acentuar una tendencia ligeramente subviradora
que hace el coche más sencillo de conducir.
En
todos los CLK se puede montar opcionalmente lo que Mercedes-Benz denomina
«tren de rodaje deportivo»: muelles y amortiguadores
más duros, y carrocería rebajada 15 mm. La elasticidad
de los muelles es un 5 % menor. El CLK 55 AMG tiene unos reglajes
de suspensión específicos que afectan a los amortiguadores,
muelles y barras
estabilizadoras.
Mercedes-Benz ha reemplazado la anterior dirección
por recirculación de bolas por una de cremallera con servoasistencia,
más. Tiene 2,9 vueltas de volante entre topes, con 10,8 m
de diámetro de giro. El volante de los nuevos CLK es más
pequeño (380 mm de diámetro, que es lo normal). Opcionalmente
se ofrece una «dirección paramétrica»
con asistencia variable en función de la velocidad (de serie
en el CLK 500).
Todos los modelos llevan de serie ABS,
repartidor electrónico
de frenada y servofreno
de emergencia (BAS). El CLK 200 K y el 200 CGI tienen frenos
de disco (ventilados los delanteros) de 288 y 278 mm de diámetro,
mientras que en el 240, 320 y 270 CDI tienen un diámetro
de 300 mm delante y 290 mm detrás. Tanto el CLK 500 como
el 55 AMG llevan cuatro discos ventilados de 345 mm delante y 300
mm detrás, aunque el AMG se diferencia por tener los discos
perforados. Las dos versiones con motor V8 tienen pinzas monobloque
de cuatro pistones, más eficaces y potentes que las pinzas
flotantes de doble pistón que llevan el resto de los CLK..
Los
neumáticos traseros son más anchos que los delanteros
en todas las versiones. Delante llevan 205/55 y detrás 225/50
sobre llantas de aleación de 16 pulgadas.
El CLK 500 tiene neumáticos 225/45 delante
y 245/40 detrás con llanta de 17 pulgadas, mientras que el
CLK 55 AMG lleva 225/40 delante y 255/35 detrás sobre llanta
de 18 pulgadas. En todos los modelos de la gama CLK se ofrecen opcionalmente
llantas de 17 ó 18 pulgadas de diámetro.
Los siete motores de los nuevos Mercedes-Benz CLK se combinan
con tres diferentes opciones de cambio. Todos llevan de serie un
cambio manual de seis velocidades, excepto los modelos 320, 500
y 55 AMG, que tienen un cambio
automático de cinco velocidades con mando
secuencial y convertidor
de par que se ofrece también en opción en todos
los modelos. La otra variante es el cambio «Sequentronic»,
un cambio semi automático de seis marchas con embrague
automático y mando secuencial, también opcional
en los modelos que llevan de serie el cambio manual.
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