La referencia en confort y seguridad activa

El Mercedes-Benz E 320 Elegance que hemos probado tenía
la suspensión neumática denominada «Airmatic DC». Dicha
suspensión es opcional en todos los Clase E (de serie en E 500)
y creo que merece la pena pagar por ella los 2.176 € que cuesta.
Con dicha suspensión, la estabilidad
del E 320 es ejemplar, en la misma medida que el confort. Es tan
cómodo como estable y su nivel de comodidad y suavidad es de lo
mejor que podemos encontrar entre las berlinas de su clase. Tiene
unas reacciones muy neutras y predecibles. Al límite es ligeramente
subvirador,
pero en función de cómo lo conduzcamos, podemos conseguir unas reacciones
muy neutras. Sorprende positivamente por su agilidad de movimientos,
a pesar de sus 4,8 m de longitud y 1.645 kg de peso.
Al igual que otras suspensiones neumáticas, el Airmatic
DC ofrece dos importantes ventajas respecto a una suspensión convencional:
permite variar la dureza de la amortiguación y también la altura
de la carrocería. En el nuevo Mercedes-Benz Clase E, el reglaje de la
suspensión se adapta automáticamente en centésimas de segundo y
actúa teniendo en cuenta el estilo de conducción realizado, las
características de la carretera y la selección individual que realiza
el conductor con el mando situado en la consola central. Dicho mando
se encuentra junto a la palanca de cambios y permite seleccionar
dos reglajes que endurecen más la suspensión.
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Cuando seleccionamos manualmente el programa «sport»,
en cualquiera de sus dos posiciones, se aprecia claramente como
la amortiguación se hace menos flexible, se pierde confort, se reduce
el balanceo
de la carrocería y se incrementa el aplomo del vehículo. En cualquier
caso, me parece que el nivel de comodidad del E 320 sigue siendo
destacado, incluso en la posición más rígida. (Más
información sobre cómo actúa la suspensión Airmatic DC).
En condiciones normales, es decir, con el control
de estabilidad activado, el E 320 se mueve con una seguridad
abrumadora; el sistema corrige con total eficacia cualquier posible
sobreviraje
y evita pérdidas de tracción (incluso si se acelera a fondo en medio
de una curva sobre mojado). Sigue sin ser igual de efectivo en subviraje,
no es capaz de limitar eficazmente la tendencia de las ruedas delanteras
a seguir recto en situaciones límite.
Si desconectamos el ESP, pulsando el botón situado
en el salpicadero, el E 320 sigue teniendo unas reacciones igual
de progresivas y puede llegar a deslizar del eje trasero según la
forma de conducirlo. El hecho de que en el uso habitual no sea fácil
ver actuar el ESP nos da una referencia de su excelente estabilidad
y lo alto que se encuentran sus límites.
No es necesario seleccionar la posición «Sport»
de la suspensión para tener reacciones más ágiles.
Esto se debe a que el sistema se adapta automáticamente al estilo
de conducción y pasa directamente la suspensión a su reglaje menos
flexible. Tal es así que, en una conducción al límite, yo
no he notado diferencias claras de estabilidad si la suspensión
está en la posición normal o en la posición Sport.
Si
la estabilidad es ejemplar, no lo es menos el confort de marcha
con dicha suspensión neumática. El E 320 tiene una suavidad de desplazamiento
sobresaliente y la suspensión filtra cualquier irregularidad del
piso de forma que en el habitáculo quedamos completamente aislados
de lo que ocurre en el exterior. La insonorización también es extraordinaria
y el silencio de rodadura redondea la placidez interior.
En conducción al límite de la estabilidad, he apreciado
en algunas ocasiones que la columna de la dirección retiembla ligeramente.
No sé exactamente qué lo provoca, quizá un rebote de la suspensión,
pero el guiado de la dirección sigue siendo preciso.
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