Comodidad, seguridad y calidad ante todo
Lo
que más me ha gustado del Mercedes-Benz Clase C 180 Kompressor
es su buena relación entre estabilidad y comodidad, elevado
nivel de seguridad y buen funcionamiento del motor. También
encuentro a gran altura su capacidad de frenada, el puesto de conducción
y su calidad de acabado.
El único elemento mecánico que me ha parecido claramente
mejorable en este coche es la caja de cambios, tanto por su tacto
como por sus desarrollos de transmisión algo largos, lo que
ralentiza más de lo deseable su capacidad de recuperación
en las marchas largas.
Lleva un motor sobrealimentado que desarrolla 143 CV y tiene un
funcionamiento muy suave, responde con suficiente energía
en aceleración, no resulta ruidoso y su consumo es moderado
en condiciones de uso normales. Este motor supone un paso adelante
en el actual C 180 K sobre el anterior Mercedes-Benz C 180 de 129 CV
al que ha sustituido, sobre todo en ruido (mucho más bajo),
respuesta (que en el anterior ya era buena) y consumo (de los más
bajos entre los modelos comparables).
No es recomendable para quien valore en gran medida la habitabilidad
en las plazas traseras. El Clase C es más pequeño
en el interior que la mayor parte de las berlinas similares, sobre
todo en anchura. Por lo demás, encuentro este coche plenamente
satisfactorio y extraordinariamente cómodo en el uso cotidiano.
Su buena capacidad de giro lo hace especialmente ágil a la
hora de maniobrar en ciudad o en lugares pequeños.
Tiene
tres grados de equipamiento, que se distinguen también por
el acabado: «Classic», «Elegance» y «Avantgarde».
El primero de ellos lleva un equipamiento de serie bien provisto
de sistemas de seguridad y de dispositivos de comodidad, aunque
también deja en opción pequeños detalles que
parecen obligados en un coche de su precio (como el volante y pomo
del cambio forrados en cuero o el respaldo abatible de los asientos
traseros).
Tanto el «Elegance» como el «Avantgarde»
incrementan 1.920 € el precio del C 180 K: el primero lleva
algunos detalles más en su equipamiento (volante y pomo en
cuero, interior con madera noble, apoyabrazos delantero regulable
o llantas de aleación de siete orificios), mientras que el
«Avantgarde» resalta detalles de estilo más deportivo
y lleva inserciones de aluminio en el interior, llantas de aleación
de 16 pulgadas de diámetro y neumáticos más
anchos (205/55 R16). También se ofrece un paquete «deportivo»
con suspensiones menos flexibles y llantas más grandes con
neumáticos más anchos, entre otras cosas, además
de un paquete «deportivo AMG» que se completa con detalles
exclusivos en la carrocería.
El Mercedes-Benz C 180 K Classic (31.300 €) tiene un precio superior
a todos sus posibles competidores. De todos ellos, los que más
se acercan por calidad de terminación son el Audi A4 1.8T
(163 CV), el BMW 318i (143 CV), el Jaguar X-Type 2.0 V6 (156 CV),
Saab 9-3 Sport Sedán 1.8t (150 CV) o el Volvo S60 2.4 (140
CV). Por el precio de este Mercedes-Benz podríamos comprar, incluso,
algunas berlinas de superior tamaño: Alfa 166 2.0 TS 16V
(150 CV), Rover 75 1.8T (150 CV), Saab 9-5 Sedán 2.0 t Ecopower
(150 CV), Skoda Superb 1.8T (150 CV) o Volvo S80 2.4 (140 CV).
Todos ellos me parecen coches satisfactorios y determinar si merece
la pena pagar más por el C 180 K lo debe valorar cada cual
según sus aspiraciones. Lo que sí tengo claro es que
el Mercedes-Benz es satisfactorio para quien valore sobre otras cualidades
la calidad de acabado, la comodidad y la seguridad.
El C 180 K tiene un cambio manual de seis velocidades, pero también
se ofrece opcionalmente un cambio automático de cinco marchas
con mando secuencial (2.317 €). Además está disponible
con carrocería familiar.
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