Lo que cabe esperar de 500 CV y 152.000 €
El
CL 600 es lo que cabe esperar de un coche que tiene 500 CV de potencia
y cuesta 152.000 € (sin opciones, con todas las posibles costaría
170.000 €).
Es superlativo en casi todas sus facetas y, en alguna de ellas,
sorprendente incluso si tenemos en cuenta lo que cuesta y lo que
cabría esperar de él.
La aceleración es incluso mayor de la que cabe suponer por
su relación entre peso y potencia, lo que indica que —al
menos en la unidad que hemos probado— el motor da más
potencia de la que declara Mercedes-Benz (pasa a menudo con motores turboalimentados).
En carreteras rápidas va tan bien como siempre va un Mercedes-Benz
grande, con una precisión y una fidelidad a la trayectoria
que no se encuentra mayor en ningún otro coche. Lo llamativo
es que en carreteras lentas también va bien, contra lo que
podría hacer creer su tamaño y su peso. Aunque subvirador,
tiene una agilidad propia de coches más pequeños y
ligeros.
El
acabado es adecuado a la categoría y el precio; considero
normal un salpicadero enteramente forrado de cuero o un techo de
un material muy agradable (entre ante y gamuza). Además de
materiales muy ricos, como éstos, también se ven otros
presentes en coches de bajo precio, como los plásticos del
apoyabrazos central delantero.
La calidad de ajuste también es buena, aunque en esto me
parece más cercano a un buen coche normal que en el acabado.
La unidad que hemos probado tenía más de 20.000 km,
y eso es mucho para un coche de pruebas de este tipo. Aún
así, no he encontrado desajustes ni ruidos importantes (aunque
alguno había).
En el equipamiento hay muchas cosas de serie y otras muchas opcionales
(lista
completa de opciones). Me parece que algunas opciones tienen
sentido, porque no todos los conductores encontrarán utilidad
al control por voz o al programador de velocidad adaptativo. Otras
opciones me parecen impropias de un coche de este precio, como el
cargador de CD (que, además, solo puede estar en el maletero)
o el automatismo para las cerraduras (Keyless-go).
La
relación entre habitabilidad y tamaño es mala porque
falta espacio longitudinal en las plazas traseras y porque el maletero
es pequeño. Delante, por el contrario, sirve igualmente bien
a conductores altos y bajos.
En este caso, aún menos que en otros, no tengo una respuesta
a la pregunta de si este coche vale lo que cuesta. Como siempre,
depende del valor que le dé cada persona al dinero y a las
cualidades del coche.
Lo que sí es un dato contrastable es que no hay nada igual
en el mercado. Quien quiera un coche con estas cualidades dinámicas
y cuatro plazas, sea cupé o berlina, sólo puede elegir
éste o un S 600. Otros cupés de cuatro asientos y
potencia semejante, como el Aston Martin Vanquish, el Bentley Continental
GT o el Ferrari 456M, son aún más costosos; en ese
sentido, se puede decir que el CL 600 es barato.
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