El motor rotativo sigue adelante
Mazda no renuncia al motor rotativo, a pesar de sus grandes inconvenientes.
El motor que vimos en el pasado Salón de Ginebra estaba en París
en un prototipo de berlina deportiva de cuatro puertas.
El motor en cuestión es un birrotor que puede girar a 10.000 rpm,
y que da la potencia máxima 280 CV a 9.000. El par
máximo de este motor es relativamente bajo: 226 Nm a 8.000 rpm.
En este caso Mazda ha buscado la potencia en un elevado régimen
de giro (una de las ventajas del rotativo, que no tiene piezas de
movimiento alternativo) en lugar de en el turbocompresor, como hacía
hasta ahora. De hecho, este es el motor rotativo atmosférico más
potente de Mazda.
Este motor tiene lumbreras (el equivalente a los conductos de un
motor normal) laterales y rotores muy ligeros. Mazda asegura que
sigue desarrollando el rotativo, y que sus futuros motores tendrán
algunas de las características de éste. La cilindrada real de cada
rotor es 654 cm³, la misma que tiene el motor del RX-7. Esta acoplado
a una caja de cambios de seis velocidades, con mando
secuencial en el volante.
El coche en el que está puesto este motor (en posición central
delantera) es una berlina deportiva con características singulares.
Tiene una batalla
muy larga para su longitud (2,72 y 4,28 m, respectivamente), un
chasis con tubos hechos mediante un proceso muy moderno (hidroconformación),
subchasis para el motor y la transmisión de fibra de carbono y la
característica «espina dorsal» de Mazda, una variante
del tipo de chasis que tiene una viga central que va de la parte
delantera a la trasera del coche.
Las
puertas se abren de forma que queda una vano muy grande; Las delanteras
lo hacen mediante una articulación doble (primero hacia afuera y
luego hacia adelante) y las traseras se abren hacia atrás con una
sola articulación, pero alcanzan un ángulo de 90°. El vano que queda
es muy grande; es por ello por lo que requiere un chasis muy resistente
que lo compense.
Entre los sistemas e ingenios que le colocan (presuntamente) a
todos los prototipos, éste tiene control de estabilidad, un mando
para variar el reparto de frenada, tarjeta magnética en lugar de
llave (que almacena preferencias sobre el reparto de frenada, por
ejemplo) y botones para arrancar o poner el freno de estacionamiento.
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