Sobresale en estabilidad, falla en equipamiento
Es
de los más satisfactorios para los conductores que busquen
y aprecien un excelente tacto de conducción, que no tiene
casi ningún rival.
Aunque excepcionalmente estable, no es el más seguro porque
no puede tener control de estabilidad (la versión con motor
de 2.0 litros y 150 CV sí lo puede tener).
Esta versión lleva un motor de 105 CV que le da una capacidad
de aceleración parecida a la de otros modelos de semejante
potencia. Es mejor que la media en recuperación (ganar velocidad
desde marchas largas)
Gasta más que otros modelos de potencia parecida, sobre
todo cuando se mantiene una velocidad alta; es ruidoso, principalmente
a partir de unas 5.000 rpm (160 km/h en quinta).
Para moverse por ciudad o aparcar en plazas pequeñas tiene
el inconveniente de una carrocería más grande que
la de otros modelos de potencia y precio semejantes (un Ford Focus,
un Opel Astra, un Renault Mégane o un Volkswagen Golf). También
es un inconveniente que todo el contorno de la carrocería
(esquinas y laterales) está casi sin proteger y muy expuesto
a rozaduras.
Las dimensiones interiores no son más grandes que las de
algunos de los modelos citados y otros de tamaño parecido.
El Mazda 3 está por encima de la media en altura interior,
y no es de los mejores en espacio longitudinal atrás.
El
espacio en el Mazda 3 es suficiente para cuatro ocupantes, que pueden
ir cómodos por espacio, sujeción y mullido de los
asientos. Para un tercer ocupante de las plazas traseras hay un
asiento estrecho, con un apoyo inadecuado y un reposacabezas que
queda mal situado para personas adultas.
El volumen del maletero es pequeño (300 litros) en parte
porque tiene un grueso cajón debajo del tapizado, que es
muy cómodo para guardar objetos y que no vayan sueltos.
El interior tiene un diseño distintivo, y unos materiales
que dan impresión de solidez y buen ajuste.
Comparado con otros coches recientes, a este Mazda 3 le faltan
elementos de equipamiento modernos como conexión automática
de luces y limpiaparabrisas, cerraduras eléctricas, faros
de xenón, airbags de cabeza o control de estabilidad.
Está disponible en dos niveles de equipamiento distintos
Active
y Active+, el menos equipado cuesta 16.150 € y el más
equipado 16.900 € (con llantas de aleación, faros antiniebla
y ordenador de viaje). Como equipamiento opcional de fábrica
sólo puede tener pintura metalizada (275 €). Aún
teniendo en cuenta que lleva climatizador de serie, su precio está
algo por encima de sus rivales con el mismo equipamiento (tabla
comparativa).
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