| Funcionalmente interesante
y dinámicamente comprometido
El
Mazda2 tiene elementos comunes con el Ford Fiesta y se fabrica en
la misma planta (Almusafes, Valencia).
Es parecido al Fiesta desde el punto de vista del
conductor, pero con un salpicadero diferente y con unas reacciones de estilo más
«deportivo». Con relación a otros utilitarios, la cualidad
más sobresaliente es la habitabilidad. Por su altura (exterior e
interior), se podría decir de él que es un monovolumen. Tiene una
anchura menor que otros monovolúmenes medios, pero es tan largo como algunos
de ellos. Su tamaño y proporciones son similares a las del Ford Fusion.
El espacio interior es grande, en algunas cotas es el mayor entre los utilitarios
de su tamaño. El bastidor también tiene algunos elementos
en común con el del Fiesta (el tipo de suspensión es el mismo).
No va tan duro de suspensión como un Ford Fusion y por eso es más
cómodo. Sí reacciona más bruscamente que él en condiciones
extremas, que pueden hacer que pierda la trayectoria. Hay
cinco versiones diferentes del Mazda2. Tres con motores de gasolina, cada una
con un motor diferente (75, 80 y 100 CV) y dos más con un motor turbodiésel
de 68 CV, con dos niveles diferentes de equipamiento.
La respuesta de todos
los motores, cada uno en su categoría, me pareció satisfactoria.
Todos tienen una caja de cambios manual de cinco velocidades, las versiones con
motor 1.4 (gasolina y Diesel) puedan llevar opcionalmente un cambio automático. El
precio del más barato es 12.140 €, que corresponde a la única
versión con motor de 1,2 litros de gasolina (75 CV); este motor no está
disponible ni en el Fiesta ni en el Fusion.
El Mazda2 más caro es la versión Sportive del turbodiésel
de 68 CV, que tiene un precio de 14.850€. La única versión
disponible con el motor 1,4 de 80 CV cuesta 12.930 € y la de
100 CV cuesta 14.650 €. El turbodiésel más barato
cuesta 13.180 €.
Todos los Mazda2 llevan de serie en España antibloqueo de
frenos ABS, airbag de conductor y pasajero y cierre centralizado
con mando a distancia. La versión con motor de gasolina de
80 CV lleva además airbags laterales delanteros, retrovisores
exteriores eléctricos y faros antiniebla.
Las
dos versiones más caras (acabado Sportive) llevan además aire acondicionado
(opcional por 955 € en el resto de la gama) y llantas de aleación
de 15”. El sistema de control de estabilidad sólo está disponible
en las versiones más caras de gasolina y Diesel (denominadas Sportive)
El diseño interior tiene rasgos en común con el Mazda6, como
los mandos redondos del equipo de sonido en la consola o las esferas de la instrumentación
con borde metálico. Mazda mostró cómo iba a ser el Mazda2
con el prototipo MX Sport Runabout. Después
del Mazda6, el Mazda2 es el segundo coche que adopta el estilo y forma de denominación
que usa ahora Mazda. Posteriormente llegarán el Mazda3 (sustituto del 323),
el Mazda4 (sustituto del Premacy) y el Mazda8 (un monovolumen grande). Los vehículos
de menor producción mantendrán sus nombres, como el MX-5, el RX-8,
el todo terreno Tribute o el pick-up B2500. El lunes 3 de febrero ampliaremos
la galería de imágenes de este modelo. |