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Un motor a la altura del bastidor
El Lexus IS300 llega a España con un equipamiento
de serie abundante en sus dos variantes de carrocería. Tiene
climatizador automático, cuatro elevalunas eléctricos,
cierre centralizado con mando a distancia, faros de xenón,
conexión automática de faros, asientos delanteros con
regulación eléctrica y calefacción, volante forrado
de cuero, programador
de velocidad de crucero, cambio automático con mandos de
tipo secuencial en el volante, retrovisores eléctricos y térmicos,
faros antiniebla, reposabrazos delantero entre los asientos deportivos
de tipo bacquet,
sistema de sonido con ocho altavoces (9 altavoces en el Sportcross),
radiocasete y cargador de 6 CD´s en el salpicadero, doble airbag
frontal y lateral en las plazas delanteras, airbag de cortina para
protección de cabeza delante y detrás, control
de tracción y estabilidad
(VSC), ABS con servofreno
de emergencia y llantas de aleación de 17 pulgadas.
Sólo
quedan como opción el techo practicable eléctrico,
tapicería de cuero y navegador por satélite con una
nueva pantalla en color de 7". Dicha pantalla está integrada
en la parte superior del salpicadero, sale y se esconde de forma
automática y el conductor puede seleccionar su ángulo
de inclinación para tener una mejor visión. Los mandos
de manejo se encuentran junto al freno de mano y se accionan con
facilidad. Hay un detalle muy práctico: cuando el coche entra
en un túnel o zona oscura la pantalla se oscurece automáticamente
y evita un posible deslumbramiento. Al volver a salir a la luz vuelve
a recuperar su luminosidad.
La presentación interior es excelente, el
ajuste y remate de todos los elementos parece bueno y la parte superior
del salpicadero se ha recubierto con un nuevo plástico pintado
con suave tacto a goma. Sin embargo, Audi, BMW y Mercedes utilizan
en sus modelos similares un material mullido todavía más
agradable al tacto.
A pesar de su carrocería de estilo familiar,
el IS300 Sportcross no es un coche amplio, aunque sí más
versátil que el modelo sedán de cuatro puertas. En
las plazas traseras hay buen espacio para las piernas y altura al
techo, pero no en anchura. No parece suficientemente ancho para
acomodar bien a cinco adultos en el interior, si bien todas las
plazas están convenientemente preparadas con cinturones de
seguridad de tres puntos y reposacabezas. En la parte central del
suelo sobresale un enorme túnel de transmisión que
limita el espacio para las piernas del pasajero sentado en medio.
Además, el diseño del asiento trasero tiene una forma
especialmente indicada para recoger bien a dos pasajeros y ocasionalmente
a uno central.
A
pesar de tener un fondo de 880 mm, el maletero del Sportcross es
pequeño (280 litros); está condicionado por su escasa
altura hasta el cubremaletero y por el espacio que roban las columnas
de suspensión laterales. Tiene un doble fondo bajo el cual
encontramos un espacio adicional de 96 litros, caja de herramientas
y la rueda de repuesto con llanta de aleación y neumático
215/45 ZR17. El volumen del maletero hasta el techo es 416 litros.
Los asientos traseros se abaten por partes (60/40)
y permiten dejar un espacio de carga con 1.670 mm de longitud y
hasta tres pasajeros a bordo. Otro aspecto que incrementa la funcionalidad
del Sportcross es que se puede abatir hacia delante el respaldo
del asiento del pasajero delantero, permitiendo el transporte de
objetos de hasta 2,6 m de largo.
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