El coche integrado en la red
Lancia
expone en el Salón de París un prototipo de tamaño
compacto (4,10 m de largo) que anticipa varias soluciones (técnicas
y estéticas) que se utilizarán en los próximos modelos de la marca,
en especial, en el sustituto del Lancia Delta.
Este modelo aparece con un aspecto muy futurista y proporciones
semejantes a un monovolumen; el capo, el habitáculo y el maletero
se unen en un único conjunto. Dispone sólo de dos puertas, pero
son muy amplias para permitir el acceso a las plazas posteriores.
El frontal es una evolución de la imagen característica de Lancia
y sin entradas de aire. Los faros delanteros se extienden por encima
de las aletas delanteras, hasta casi los montantes del parabrisas.
La parte trasera está dominada por una luna muy grande, que llega
casi hasta la parte inferior de la carrocería. Tiene oscurecida
la zona más baja, y las luces se agrupan a su alrededor, formando
una línea curva, como un "labio". El techo también es de cristal
oscurecido.
El
sistema de apertura del coche cuenta con una tarjeta electrónica
(Smart-Card) similar a la que monta Renault en su nuevo Laguna.
Cuando el coche está cerrado, los cristales (electrocrómicos, cambian
de estado por electricidad) están oscurecidos. Cuando el poseedor
de la tarjeta se acerca al coche, los cristales se vuelven transparentes,
el interior se ilumina, y se puede abrir con un toque de la mano
en el montante de la puerta. El asiento se gira para permitir al
conductor sentarse cómodamente, y a continuación, se ajustan todo
en función de sus gustos: respaldo, volante, temperatura y configuración
de controles e instrumentación. El arranque del motor se efectúa
tocando la pantalla multifunción interior.
Se pueden activar con la voz elementos como el aparato de DVD,
el equipo de música con CD, el ordenador portátil ó el teléfono
integrado, las luces o el parabrisas. La pantalla multifunción ocupa
todo el espacio normalmente destinado al salpicadero y agrupa un
buen número de dispositivos electrónicos. Además de arrancar, sirve
para mostrar dos tipos de instrumentación, bien todos los indicadores
habituales o bien sólo la velocidad y la marcha seleccionada. Otros
dispositivos que lleva el coche son la pantalla del navegador (cuyos
datos se obtienen vía módem a través de un servidor), teléfono,
ordenador portátil con conexión a Internet, telediagnosis (para
comprobar posibles averías en el coche) y equipo de música, con
formato MP3, que consta de un equipo Bose con 19 altavoces.
Con
estos sistemas es posible, por ejemplo, telefonear al coche para
que indique su posición (útil en caso de robo o de pérdida) o para
que se ajuste al uso que le vamos a dar (número de pasajeros, temperatura
interior, etc). Si se ha perdido la tarjeta, se puede abrir el coche
por teléfono con un código, una función que ya tiene el Volvo S60.
Mediante la voz también se puede poner en marcha y parar todos
los sistemas con que cuenta el coche: la iluminación interior, el
climatizador (independientemente para cada uno de los cuatro pasajeros),
el teléfono, el navegador, etc. El limpiaparabrisas y las luces
cuentan con sensor de lluvia y de luz exterior. Así, el coche ha
reducido al mínimo los pulsadores, aunque se puede utilizar la pantalla
táctil para activar las funciones.
El radar delantero, junto con el control de crucero y el sistema
de mantenimiento de carril permiten ajustar la velocidad y la dirección
del coche en función de las circunstancias del tráfico. En la práctica
tenemos algo muy similar a un piloto automático que, incluso, permite
circular en atascos sin intervención del conductor.
La dirección cuenta con un sistema de cuatro ruedas directrices.
Para los casos de emergencia se activa la tracción total si es necesario,
así como los frenos para impedir el choque y la dirección para evitar
el obstáculo.
El coche, en el estado actual de prototipo, sólo actúa por su cuenta
en pistas de pruebas, y sin que el conductor tenga sus manos sobre
el volante. El automatismo total se conseguirá cuando todos los
sistemas del coche estén manejados electrónicamente, algo que está
en estudio. Con el radar delantero, seis radares laterales, una
cámara en el frontal, dos cámaras en el techo, tres cámaras para
la visión trasera y otra más para el aparcamiento, controlan todos
los obstáculos que existen alrededor del coche (su posición y tamaño)
y así se puede detectar cualquier situación de peligro y disponer
el coche para reaccionar y evitar el accidente. Con esta información,
el sistema puede enviar las órdenes precisas a frenos, motor o dirección.
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