Sin techo a
320 km/h
Lamborghini iniciará la comercialización de la versión
descapotable del Murciélago en la segunda mitad de este año,
tres después del lanzamiento de la versión cerrada.
Resulta
mecánicamente muy similar al Murciélago cupé,
modelo del que deriva. El motor es el mismo V12 a 60º, con
una cilindrada de 6.192 cm³, una potencia máxima de
580 CV a 7.500 rpm y un par máximo de 650 Nm a 5.400 rpm.
De serie se ofrece con una caja manual de seis velocidades. Opcionalmente
puede instalarse una automática también de seis relaciones,
denominada «e-gear» por Lamborghini.
Mide 4.580 mm de longitud, 2.045 mm de anchura y su batalla es
de 2.665 mm, todos ellos valores idénticos a los de la versión
cerrada. Su altura sí cambia: es 70 mm más bajo que
el cupé.
También conserva el mismo sistema de tracción total
y equipo de ruedas. Tiene un acoplamiento viscoso central y diferenciales
de deslizamiento limitado en ambos ejes, tarados al 45% en el trasero
y al 25% en el delantero. Las ruedas son Pirelli Rosso, de dimensiones
245/35 ZR18 delante y 335/30 ZR18 detrás. Para dar soporte
a estos neumáticos, las llantas del eje trasero tienen una
garganta de 13 pulgadas.
Lamborghini declara una aceleración de 0 a 100 km/h de 3,8
segundos (la misma que el Murciélago cupé) y una velocidad
máxima cercana a 320 km/h, dependiendo de la configuración
aerodinámica resultante de la adopción de los deflectores
de aire opcionales. El cupé puede superar 330 km/h.
Además
de la eliminación del techo, la carrocería ha sufrido
otras modificaciones. El capó que cubre el motor se abre
en sentido contrario a como se abre el del cupé. Ahora cierra
por detrás del habitáculo y bascula sobre la parte
trasera del coche, como lo hacía en el Lamborghini Miura.
Detrás de los asientos se encuentra alojada una barra que
se libera en caso de peligro de vuelco para proteger a los ocupantes.
Se ofrece en opción un techo blando para uso ocasional, con
el que Lamborghini no aconseja superar 160 km/h.
Bajo el capó, y justo por encima del motor, se ha instalado
una celosía de refuerzo para compensar la pérdida
de rigidez que supone la eliminación del techo. De serie
es de acero y color negro; en opción puede solicitarse en
fibra de carbono.
Los asientos tienen la parte central de Alcantara y cada uno de
los laterales tiene un tipo de piel distinto. Tiene aire acondicionado
automático, volante de cuero perforado, espejos eléctricos
y calefactados, espejo retrovisor anti-reflectante y el «axle
lifting system», que permite elevar el eje delantero 45 mm
a bajas velocidades.
Lamborghini insiste mucho en que se ha logrado una rigidez y una
efectividad análogas a las del cupé. Declara haber
probado ambos vehículos en diversos circuitos y haber obtenido
tiempos de vuelta «más o menos idénticos».
|