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Un
V8 turbo de 655 CV en un chasis de carbono
El chasis
y la carrocería están fabricados con fibra de carbono
(como el McLaren F1 y el Ferrari F50), esto hace que la relación
entre ligereza y rigidez sea muy buena (este chasis tiene 28.100
Nm/grado de rigidez
torsional). Por su parte, el subchasis
delantero está fabricado en acero (al cromo-molibdeno), donde
van anclados los brazos de la suspensión, amortiguadores
y la dirección. El techo de fibra de carbono se puede extraer
y así convertir este deportivo de cupé a targa: la
capota se guarda en el frontal del coche, debajo del capó.
La resistencia aerodinámica ha sido verificada en unas
instalaciones de Volvo en Gotemburgo (Suecia). El coeficiente
aerodinámico es 0,30; bueno para un coche de esta características.
Los
frenos delanteros tienen un diámetro de 330 mm y pinzas de
seis pistones, los traseros son de 315 mm y de 4 pistones. Los neumáticos
son unos 245/40 delante y 315/40 detrás sobre llantas de
18 pulgadas. Las llantas son de magnesio con un solo tornillo, como
en algunos coches de competición. Öhlins ha fabricado
amortiguadores específicos para este coche. Tiene un sistema
para modificar electrónicamente la altura de la carrocería.
El comprador de un Koenigsegg CC puede configurar el coche a su
capricho; se ofrece la posibilidad de ajustar la suspensión
(altura y dureza), la aerodinámica, componentes de los frenos
y decidir el reparto de frenada. El interior tiene detalles en piel,
aluminio y fibra de carbono. El almohadillado de los asientos (fabricados
en fibra de carbono) esta realizado en «Tempur», un
material desarrollado por la NASA. Los pedales asientos y el volante
son ajustables.
De serie tiene ABS, aibag frontal, control de tracción,
faros de xenón, cierre centralizado, elevalunas eléctricos,
alarma con inmovilizador, navegador, cargador de discos compactos
y dirección asistida. Opcionalmente puede tener cinturones
de seguridad de seis puntos de anclaje, y estructuras de Kevlar
para absorber energía en posibles impactos.
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