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Nuevo por fuera y distinto por dentro
El Cherokee 3.7L V6 es un modelo algo más
refinado que la versión Diesel, con mayor equipamiento y
más rápido en carretera. El motor tiene un funcionamiento
suave y una respuesta enérgica, si bien tampoco impresiona
por su empuje (tiene 211 CV pero también pesa 1.850 kg).
Jeep anuncia una velocidad máxima de 180 km/h y 10 segundos
para acelerar de 0 a 100 km/h, practicamente las mismas prestaciones
que el anterior Jeep
Cherokee 4.0. El consumo medio es alto: 14,6 litros/100 km.
Es más elevado que el de la mayor parte de sus posibles rivales.
El cambio
automático tiene cuatro velocidades (tres marchas más
overdrive)
y su funcionamiento es correcto. Tiene gestión electrónica
y responde con suficiente rapidez a las solicitudes del conductor,
aunque sin llegar al nivel de los actuales cambios automáticos
de cinco marchas. El selector de cambio se acciona con facilidad
y permite bloquear la 1ª, 2ª y 3ª velocidad. Si lo
utilizamos en posición "D" hay que apretar el botón
específico que anula el overdrive o sobremarcha para bloquear
la tercera marcha. Dicho botón se encuentra en el pomo del
cambio. En condiciones normales, el motor estira hasta 5.800 rpm,
momento en el cual se produce el cambio de marcha.
Como
en el resto de los Cherokee, se aprecia un salto adelante en el
tacto y precisión de la nueva dirección por cremallera.
Los frenos tienen ABS
de serie y repartidor
electrónico de frenada en este modelo y trabajan con
eficacia, tanto en asfalto como en el campo, aunque es criticable
que en un todo terreno de su precio se sigan utilizando frenos
de tambor detrás.
El selector que permite pasar de tracción
trasera a tracción total y viceversa se acciona con facilidad,
pero está un poco duro. La combinación del cambio
automático con la reductora
engranada se muestra muy agradable de utilizar en conducción
todo terreno, aunque los desarrollos
más largos del cambio automático dejan el desarrollo
final con reductora más largo que en el Cherokee 2.5 CRD
en las mismas condiciones.
Por recorrido de suspensiones y capacidad trialera
se desenvuelve en todo terreno de la misma forma que el Cherokee
con motor Diesel. En carretera también pisa muy bien y la
estabilidad en curva parece elevada. En comparación directa
con el Mazda
Tribute 3.0 V6, el Cherokee 3.7L V6 puede ser ligeramente menos
aplomado en carretera (cabecea
más la carrocería) pero mucho más eficaz en
todo terreno. Sin embargo es muy difícil justificar la diferencia
de precio entre ellos, el Jeep cuesta prácticamente un millón
de pesetas más que el Mazda y es más caro que la mayor
parte de coches similares.
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