Una buena puesta
al día
Jaguar
añade al XK alguna de las mejoras que ha introducido en el
S-Type: motores más potentes, una nueva caja de cambios automática,
control de estabilidad, y algunos elementos de equipamiento que
no tenía hasta ahora.
Todas las modificaciones tienen un efecto muy positivo y, en ciertas
facetas (principalmente las relacionadas con el motor y el cambio),
el XK es uno de los mejores. Sin embargo, no deja de ser una buena
puesta al día de un coche de 1996; en estabilidad, por ejemplo,
está por detrás de modelos comparables.
La gama consta de dos versiones por motor (XK8 y XKR) y dos por
carrocería (cupé o descapotable.
El XK8 tiene el motor V8 atmosférico en versión de
4,2 litros que estrenó el S-Type; da 298 CV a 6.000 rpm de
potencia máxima. Una pequeña diferencia de peso a
favor del cupé hace que acelere más que la berlina.
Según las cifras de cada marca, tiene más o menos
las mismas prestaciones que un Mercedes SL 500 (más potente
y pesado); comparado con un Porsche 911 (más potente y ligero),
es más lento.
De
este mismo motor hay una versión sobrealimentada con un compresor
Eaton; da 396 CV a 6.100 rpm. Es un motor que da una gran sensación
de fuerza a todo régimen.
No hay muchos cupés o descapotables en torno a 400 CV de
potencia. Los que hay (BMW Z8, Ferrari 360 Modena, Maserati Coupe
o Porsche 911 Turbo) son más rápidos.
Los dos motores están acoplados a una caja de cambios automática
de seis velocidades, hecha por ZF,
que da un resultado excelente por suavidad y rapidez. Funciona muy
bien de modo automático; aunque no tiene un mando para seleccionar
marchas (sí para eliminarlas), no se echa de menos por lo
bien que responde la caja a solicitaciones muy distintas (desde
conducción rápida por carreteras con curvas hasta
circulación por ciudad).
El
XK tiene de serie control de estabilidad y servofreno de emergencia.
El XKR tiene la suspensión «CATS» (muelles más
duros y amortiguación variable) y un equipo de frenos Brembo
(discos delanteros de 355 x 32 mm, traseros de 330 x 28 y pinzas
fijas de aluminio con cuatro pistones). La suspensión y los
frenos de serie en el XKR son opcionales en el XK8. El XK8 tiene
las cuatro ruedas iguales, con medida 245/50 ZR17; el XKR tiene
245/45 ZR 18 delante y 255/45 ZR 18 detrás.
Exteriormente, se puede distinguir al nuevo XK por los faros de
xenón que lleva de serie, por las llantas y por detalles
como el limpiaparabrisas automático. Interiormente, los principales
cambios son de equipamiento, no de estilo. Ahora tiene volante con
ajuste eléctrico, airbag que detecta si hay un pasajero mediante
un emisor de ultrasonidos o navegador con lector de DVD. No tiene
algún elemento presente en el S-Type, como el freno de estacionamiento
automático.
El XK y la berlina XJ son los dos Jaguar que quedan con el bastidor
antiguo (con un eje trasero donde la transmisión es también
parte de la suspensión). El nuevo
XJ llega a primeros de 2003; el XK no será sustituido
por un modelo nuevo hasta 2004.
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