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Un clásico con carencias
de equipamiento y un precio muy alto
Honda
comienza a vender el NSX sobre el que hizo varias modificaciones
en 2002. Esta versión no se vendía hasta ahora en
España, aunque sí en otros mercados europeos. La anterior
edición del NSX se dejó de vender en España
en abril de 2001.
No parece que Honda España quiera vender muchos, dado el
precio que le ha puesto: 115.700 €. Un Porsche 911 Carrera
Coupé, que tiene mejores prestaciones, cuesta 83.254 €.
El NSX es caro en todos los mercados europeos, pero especialmente
en España. En Alemania cuesta 94.000 €, esa cantidad,
con el tipo impositivo que hay en España, equivale a menos
de 104.000 €.
Es chocante que sea así en un coche que es básicamente
una actualización del modelo que apareció en 1990
y que, cuando llegó al mercado español, tenía
un precio muy bueno. En 1993, un NSX de 275 CV costaba el equivalente
a 69.000 €, cuando un 911 de 250 CV costaba el equivalente
a 63.700 €.
Los cambios que hizo Honda en esta versión 2002 afectan
a la suspensión, al aspecto y a la aerodinámica. Esta nueva imagen
ya la mostró Honda parcialmente en el prototipo NSX-R,
que se vio en el Salón de Tokio de 2001.
El
NSX 2002 no tiene faros escamoteables; ahora todas las fuentes luminosas
están integradas en faros fijos; también cambia el paragolpes delantero,
que es más abultado.
Los intermitentes traseros ahora están completamente integrados
en los faros y tienen forma elíptica. El paragolpes trasero
es más envolvente y lleva salidas de escape que parecen algo más
grandes. La carrocería sigue siendo de tipo targa, con la
parte superior del techo desmontable.
Estos cambios hacen que la longitud pase de 4.425 a 4.430 milímetros.
La altura permanece en 1.170 mm y la anchura en 1.881. La vía
delantera se mantiene en 1.510 mm, la trasera aumenta de 1.530 a
1.540 mm. La batalla
es 2.530 mm.
Mejora el coeficiente
aerodinámico (Cx), que disminuye de 0,32 a 0,30. Pese a ello,
la velocidad máxima sigue siendo 270 km/h en la versión
de 3,2 litros de cilindrada.
Las cuatro llantas son de 17 pulgadas de diámetro, antes las tenía
de 16 en el eje delantero. Los neumáticos pasan de 215/45 a 215/40
en el eje delantero y de 245/ 40 a 255/40 en el eje trasero. Las
pinzas de freno siguen siendo flotantes y no muy grandes (especialmente
las delanteras).
Ahora hay disponibles dos nuevos colores para la carrocería y seis
nuevos para el interior. En el habitáculo tiene detalles cromados
en el centro de la consola, manillas e instrumentación de las puertas.
El
chasis es completamente
de aluminio. Un NSX pesa ahora 1.380 kg, 40 menos que un 911
(que lleva un motor algo mayor).
La suspensión sigue siendo de paralelogramo
deformable, pero con muelles delanteros algo más rígidos y con
una barra estabilizadora
trasera de mayor diámetro. Con esto y los neumáticos más grandes
mejora la estabilidad, según Honda. Sigue teniendo de serie
ABS y control
de tracción (TCS), pero Honda no ha desarrollado un control
de estabilidad para este modelo.
El NSX era un coche muy estable pero difícil de conducir
en ciertas condiciones. Si las reacciones que tiene esta nueva versión
son semejantes a las que tenían las anteriores (de 3,0 ó
3,2 litros), está lejos del estándar de seguridad
activa que tienen los coches de hoy en día.
Honda fabrica el NSX con dos motores, los mismos que en la gama
anterior. En España sólo se vende con un V6 de 3,2
l y 280 CV, de respuesta sobresaliente. Lleva una caja de cambios
manual de seis velocidades, que tiene una rapidez y precisión
sobresalientes. Da la velocidad máxima en sexta, pero por
debajo del régimen de potencia máxima.
En otros mercados lo hay con motor V6 de 3 litros y 256 CV, acoplado
a una caja de cambios automática de cuatro velocidades. Algunas
de las imágenes que publicamos son de esa versión
y con marca Acura, en vez de Honda.
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