Fuerza con suavidad
El Accord Diesel no va como el 2.0 de gasolina, que
es más estable y también más cómodo.
El Accord de gasolina es un coche muy ágil y bien amortiguado.
Aunque la carrocería no tiene mucho cabeceo ni balanceo,
puede pasar sobre firme irregular sin que el movimiento de las ruedas
se transmita mucho a los pasajeros.
El Accord Diesel no tiene esas cualidades. Por un lado, es un coche
menos ágil; no es de los más torpes, pero no está
a la altura de los mejores en ese sentido (el Ford Mondeo o el Mazda
6). Por otro, la suspensión no absorbe igual de bien; da
la impresión de ser dura en compresión y blanda en
extensión, de manera que se siente mucho un bache que sobresalga
de la carretera o cuando el coche «cae» dentro de un
badén.
La diferencia de peso entre ellos es 109 kg, normalmente la diferencia
entre las versiones gasolina y Diesel de un mismo modelo es menor.
Con
todo, la referencia del Accord de gasolina puede dejar al Accord
Diesel en peor lugar de que le corresponde. Comparado con otras
berlinas Diesel de este tipo el resultado en estabilidad y confort
es normal. No es tan ágil como los mejores en este sentido
(el Ford Mondeo o el Mazda 6) ni tan cómodo como un Toyota
Avensis o un Opel Vectra.
Salvo para quien aspire a lo mejor en cualquiera de estos aspectos,
es un coche recomendable. Además, no encuentro ninguna objeción
a su seguridad activa. Es un coche que reacciona adecuadamente en condiciones de adherencia extremas, tiene un control de estabilidad
que deja conducir pero que controla bien al coche, y no pierde fácilmente
la trayectoria cuando circula rápido sobre firme irregular.
La dirección es rápida y con un buen compromiso entre
lo suave que resulta en ciudad y lo precisa en carretera. Los frenos
tienen potencia, buen tacto y resistencia más que suficiente
para un uso normal o rápido.
La unidad del Accord Diesel que hemos probado tenía unas
Michelin Primacy, que hasta ahora no nos han dado impresión
de mucho agarre lateral en ningún coche. La versión
que hemos probado era «Sport», que no se diferencia
mecánicamente (en suspensión, ruedas o desarrollos)
de la versión «Executive».
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