Se distingue por sus cualidades dinámicas
El
Ford Focus 2.0 TDCI es una buena compra si se da importancia a las
prestaciones, a la comodidad de suspensión, a la estabilidad
y en menor medida, al espacio interior.
El motor Diesel de 2.0 litros de cilindrada y 136 CV de potencia
da unas prestaciones elevadas a tenor de su potencia, pero tiene
el inconveniente de que rodando o acelerando fuerte a baja velocidad
es un motor que emite un ruido típicamente Diesel. Sin embargo
es cómodo para viajar porque en desplazamientos por carretera
el ruido que llega al interior del motor es bajo y —como otros
turbodiésel de esta potencia— gasta poco.
El ajuste de las piezas que componen el interior es bueno y la
calidad parece acorde con su precio, pero no es un coche refinado.
Está a la venta en niveles de equipamiento «Sport»,
«Ghía» y «Titanium». Con carrocería
de cinco puertas está a la venta desde 20.515 €. En
todos el control de estabilidad es una opción y en el «Sport»
también lo son las llantas de aleación de aluminio.
No es particularmente económico: a igualdad de equipamiento,
un Opel Astra 5p Elegance 1.9 CDTi 150 CV tiene el mismo precio
(más información en esta
tabla). Estas consideraciones están hechas teniendo en
cuenta los precios que facilitan los fabricantes, no el que se puede
conseguir en un concesionario.
El
equipamiento opcional es abundante y tiene elementos interesantes.
Puede tener conexión para teléfono «BlueTooth»,
lector de formato «MP3», faros de doble xenón
(que dan un buen haz de luz y por ello interesantes para quien conduzca
mucho de noche, y no son caros: 700 €). También puede
tener faros adaptativos con bombilla halógena (no los he
probado) y un sistema de acceso y arranque del coche sin llave (650
€).
El «Sport» tiene en la lista de opciones el «paquete
visibilidad», que incluye retrovisor electrocrómico,
limpiaparabrisas automático y luces automáticas por
solo 215 €.
En general es un coche espacioso. Tiene un buen dato de anchura
en las dos filas de asientos y en espacio para las piernas en las
plazas traseras. Sólo es mejorable la altura en las plazas
traseras, que por la forma del techo puede ser reducida si van a
viajar detrás adultos de una estatura normal o superior.
El nivel de equipamiento «Sport» incluye —entre
otras cosas— unas suspensiones supuestamente más firmes
que el resto de las versiones, que no lo hacen ni duro, ni incómodo.
Al menos en esta versión (no he probado otro nivel de equipamiento)
Ford ha conseguido una relación excelente entre estabilidad
y confort: por tacto y reacciones es un coche que se adapta mejor
que otros a un estilo de conducción rápida.
La suspensión deportiva es una opción en la versión
«Titanium», disponible en combinación con las
llantas opcionales de 17" y de 18".
La rueda de repuesto del mismo tamaño que el resto es una
opción que cuesta 50 €. El inconveniente que tiene añadir
esta opción es que resta volumen de maletero porque eleva
el plano del carga del mismo.
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