Una buena compra
por distintas razones
Esta
versión del Focus con motor Diesel de 109 CV tiene una buena
relación entre calidad y precio, el equipamiento de serie
no está mal y el opcional es abundante (tabla
comparativa), es estable, tiene unas prestaciones normales para
su potencia y es de los mejores en espacio para los pasajeros y
para el equipaje.
Creo que es una buena compra si se busca este tipo de carrocería
y un motor Diesel de esta potencia. Sólo me parece que no
es recomendable para quien valore la suavidad de marcha y el silencio
por encima , porque silencioso y suave no es.
La impresión que me ha dado este motor en el Focus es muy
semejante a la que tuve cuando probé el C-Max: es un motor
que da respuesta buena al Focus, y que lo hace comparativamente
mejor en aceleración que en recuperación. Es decir,
tiene una buena reserva de aceleración, pero se nota más
cuando se apuran las marchas.
He conducido el coche con mucha lluvia y no soy capaz de hacerme
una idea de sus reacciones cuando pierde adherencia. Lo que sí
se puede ver es que es de los coches con los que resulta fácil
trazar, porque hay un intervalo muy corto entre el movimiento del
volante y el cambio de dirección. También se puede
ver que la eficacia del control de estabilidad en subviraje es limitada,
y que el control de tracción corta la potencia del motor
un poco antes de lo que sería preciso.
La
versión que he conducido es «Sport», que es más
dura que la normal y tiene una altura de carrocería rebajada
10 mm. Aunque no creo que esta versión sea recomendable para
cualquiera, sí me parece satisfactoria para quien quiera
tacto deportivo y también aprecie un cierto confort.
El motor de este Focus tiene una función que aumenta el
par máximo momentáneamente (desde 240 a 260 Nm), lo
que mejora la aceleración en ese momento. La duración
de este suplemento de fuerza dura unos cinco segundos (para no forzar
en exceso el motor).
Teóricamente, esto sirve para acortar un adelantamiento
porque el motor da más fuerza si se pisa el acelerador a
fondo. En la práctica no he notado variaciones en la fuerza
del motor, ni he conseguido medirlas (más
información).
Es el coche con más anchura interior de los que todos los
de su tamaño que hemos medido. También tiene un buen
espacio para las piernas atrás. Falla un poco en altura atrás,
algo que no tiene mucha importancia si no van a viajar adultos regularmente.
El maletero mide 358 l de volumen; no hay ningún turismo
de tres puertas entre 4,1 y 4,5 m de longitud que tenga más.
El
puesto de conducción me ha parecido bueno en esta primera
toma de contacto. El asiento sujeta adecuadamente y nos hemos sentido
a gusto conductores de distinta talla.
Hay dos detalles de la carrocería que me parecen un fallo.
Uno es que el asiento del conductor no vuelve a la posición
inicial después de abatirlo, lo que obliga al conductor a
colocarse de nuevo el asiento. El otro es la visibilidad hacia atrás
cuando llueve; el área visible es pequeña de por sí
y el limpiaparabrisas deja una zona muy grande sin barrer.
Con este motor y esta carrcoería hay dos grados de equipamiento:
«Trend» y «Sport». El Sport cuesta 500 €
más y, además de por una suspensión más
dura y por las ruedas (205/55 16 en lugar de 195/65 15), se distingue
en el equipamiento de serie y opcional. De serie tiene ordenador
de viaje, volante de cuero (ambos opcionales en el «Trend»)
y una parrilla cromada. Opcionalmente puede tener tapicería
de cuero, asientos con calefacción, asientos delanteros con
ajuste eléctrico (el «Trend» no).
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