Un buen motor y una suspensión blanda
Fiat sigue haciendo coches grandes por dentro, y
el Punto es un ejemplo, pero algunos rivales han mejorado mucho
en este aspecto y ahora el Punto ya no es claramente el mejor de
la categoría. El Opel Corsa 5p es 5 cm más corto que
el Fiat Punto 5p y tiene el mismo espacio para las piernas.
Con todo, el ganador indiscutible en espacio longitudinal
para las piernas es el Toyota Yaris, que con una carrocería
unos 20 cm más corta que la del Punto, tiene más espacio
para las piernas, si bien gracias a su asiento corredizo posterior
y a dejar prácticamente sin espacio el maletero.
En
la cota de anchura de las plazas posteriores el Punto sí
mantiene la primacía. Con relación al Corsa, por mantener
el ejemplo, la diferencia de anchura exterior no llega a dos centímetros
y en la medida interior de las plazas posteriores el Punto supera
en tres centímetros al Corsa. Con respecto al Yaris la diferencia
es de 10 cm a favor del Punto, exactamente con la misma anchura
exterior. La línea abombada de los laterales del Yaris resta
amplitud a los pasajeros. Aún así el Yaris se vende
como coche para 5 plazas, con tres cinturones posteriores de tres
puntos.
En función de la versión, el salpicadero del Punto
Multijet es diferente, todo en negro o en dos colores. Nuestra unidad
llevaba un salpicadero en dos colores. Negro brillante en la parte
superior y color crema muy claro en toda la zona inferior del salpicadero.
Los plásticos, todos duros, presentan buen aspecto y resultan
agradables al tacto. No resulta común que un plástico
de un color tan claro, en coches de esta categoría, ofrezca
buen aspecto y en el Punto sí se consigue.
En esta ocasión, el plástico que falla es el negro
que recubre la parte superior del salpicadero. Es un plástico
muy brillante, y provoca unos reflejos muy intensos en el parabrisas.
Al atardecer, si el sol incide lateralmente, el reflejo del plástico
claro de la parte inferior del salpicadero sobre el cristal lateral
es muy visible y resta claridad al retrovisor exterior.
En
la parte superior del salpicadero hay muchos huecos para dejar cosas,
un lugar nada recomendable porque se incrementan los reflejos en
el parabrisas. También hay huecos en la parte del salpicadero
que no provoca reflejos y en la consola central que separa los dos
asientos. Las bolsas de las puertas son bajas y estrechas y por
debajo del altavoz hay un hueco pequeño que podría
resultar más útil si no quedara tan bajo y lejos del
alcance de la mano del conductor.
Los asientos delanteros recogen bien a sus cocupantes, con una
banqueta larga que se agradece mucho. La tapicería de esta
versión es de un tacto muy «sintético»
que para el verano no resulta agradable. Es una pena porque los
asientos sí resultan muy confortables. En el nuevo Lancia
Ypsilon, realizado sobre una estructura similar a la del Fiat Punto
el volante se regula en profundidad, pero en el Punto todavía
no está disponible esta posibilidad que a mí me parece
tan útil para adaptar el puesto de conducción a todos
los gustos. Según me aseguraron en la presentación
del Lancia Ypsilon, en el futuro Punto sí estará disponible.
Con el asiento en posición más baja la posición
resulta ligeramente elevada para mi gusto particular.
La unidad que he probado lleva climatizador dual y ordenador. El
climatizador, en funcionamiento manual, no permite dirigir simultáneamente
el aire hacia el parabrisas y hacia los sutidores frontales que
dirigen el aire hacia la cara. Los días en los que he probado
el cohe no ha hecho mucho calor por lo que no he podido probarlo
en situación de calor extremo.
Al igual que pasa con el ordenador del Stilo, al pasar de una medición
a otra del ordenador no aparece directamente el resultado con un
símbolo, sino que primero aparece un rótulo, que se
mantiene entre dos y tres segundos y posteriormente la medición.
Me parece un paso inútil, porque obliga a mantener más
tiempo la atención sobre la instrumentación (con el
riesgo que conlleva) y no facilita la interpretación del
resultado. El símbolo que aparece en el resto de marcas o
el rótulo abreviado en una esquina de la pequeña pantalla
es suficiente para saber de qué medición se trata.
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