Tecnología
de Fórmula 1 en el sucesor del F-50
Interiormente destaca el cuero teñido y el
color negro, propio de la fibra de carbono que recubre gran parte
del habitáculo.
Los asientos son bacquets muy parecidos a los que
usan los coches de competición. Tienen un cinturón
de seguridad convencional, pero en el respaldo tienen guías
para añadir uno de tipo arnés. La estructura del asiento
es de fibra de carbono y es regulable en altura. Además existe
la posibilidad de escoger el asiento en cuatro tallas distintas.
El pedalier, compuesto por el acelerador y freno, ha sido desarrollado
por OPR y tienen16 puntos distintos de regulación.
El volante tiene varias funciones, algunas de ellas
nunca vistas en un coche de calle. Ferrari ha tratado de obtener
un volante con un aspecto parecido al de los F-1, donde todos los mandos
imprescindibles para la conducción estén integrados
en el volante.
Tiene
integrados los siguientes mandos: dos que ajustan el display de
la instrumentación, el botón que sirve para levantar
la parte delantera del coche (para aparcar), otro para engranar
la marcha atrás, otro para eliminar el control
de tracción (ASR) y el último para seleccionar
las modalidad «Race» o «Sport» del cambio.
Además, detrás del volante están las levas
para cambiar de marcha.
La fibra de carbono está visible en muchas
superficies del habitáculo, como el recubrimiento de las
puertas, el salpicadero, el volante y los biseles de las puertas.
Los asientos están tapizados en cuero y el
salpicadero tiene algunas partes mullidas como su parte inferior
(probablemente para no golpear las rodillas contra la fibra de carbono
al entrar o salir del habitáculo), los laterales de la consola
central y los agarradores de las puertas.
El velocímetro está graduado hasta
400 km/h, con intervalos de 50. El cuentarrevoluciones marca hasta
10.000 rpm pero la zona roja comienza a 8.000.
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