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Mucho espacio y buenas ideas
La carrocería del Break es distinta a la del
C5 berlina a partir de las puertas traseras, que tienen un marco
más alto. La batalla y el voladizo delantero son iguales,
pero el voladizo trasero es 138 mm más largo.
El portón trasero deja una boca de carga muy amplia: 116
cm de ancho y 83 cm de alto. La luneta se puede abrir independientemente
del portón (hacia arriba).
El
maletero tiene 563 litros, según medidas de Citroën
(que no usa el sistema VDA de otras marcas). Efectivamente es un
maletero muy grande y bien proporcionado. Es alto y tiene una anchura
mínima de 113 cm; la anchura mínima la dan unos pasos
de rueda prominentes, que le quitan una forma regular al maletero.
Tiene 114 cm de fondo en la base; está muy bien, pero no
es el más largo.
Tiene dos guanteras laterales apropiadas para objetos pequeños.
La forma de estas guanteras es más o menos de trapecio y
no tienen un interior uniforme, sino con un escalón. El fondo
mide unos 10 cm. Estas guanteras son útiles para llevar objetos
pequeños porque alojan dos cintas extensibles y con hebillas.
En el respaldo hay un hueco para llevar objetos largos.
Los asientos traseros se pueden abatir bien completamente, o bien
la parte correspondiente a una plaza; la porción que ocupa
dos plazas no se puede abatir independientemente. Para abatir los
respaldos hay que desplazar primero las banquetas, que también
se pueden quitar completamente. Si los asientos delanteros no están
muy retrasados, no es preciso quitar los reposacabezas traseros
para plegar el respaldo.
Al
abatir los asientos no queda un suelo perfectamente plano. Una faceta
muy interesante del C5 es que tiene de serie una red de protección
para impedir que el equipaje dañe a los pasajeros en caso
de accidente. Esa red (útil también para llevar perros),
se puede sujetar en dos puntos: bien detrás del respaldo
trasero, o bien detrás de los delanteros, si los traseros
están plegados. La red está alojada en una pieza metálica
muy robusta, que hace de tope para la carga cuando el respaldo está
plegado; hasta ese tope, el fondo del maletero mide 164 cm. El inconveniente
de esa pieza es que hace que el respaldo pese mucho; hay que hacer
fuerza para sujetarlo al bajar o para subirlo.
Además de la red, el maletero del C5 tiene otros elementos
interesantes. El más singular es un botón que permite
dejar la suspensión trasera en la posición más
baja; de esa manera es más cómodo meter objetos pesados.
En la posición más baja el borde de carga está
a 50 cm, mientras que en la posición normal está a
59. Con solo abrir una puerta, el sistema vuelve a dejar la suspensión
en la altura apropiada.
Tiene también una red para sujetar objetos al suelo, cogida
por cuatro argollas cromadas que no están fijas al suelo
del maletero (se pueden desenroscar para que eventualmente no rayen).
El suelo del maletero es una moqueta reversible, que tiene por la
otra cara una superficie sintética indicada para llevar objetos
sucios o mojados. Tiene una pieza que protege el borde de carga
hecha de algo parecido a acero inoxidable; parece muy resistente
y resbala sin arañar, de manera que se puede dejar sobre
ella una maleta pesada y empujarla, sin que el coche o la maleta
se estropeen. Tiene dos tiradores que hacen fácil bajar el
portón incluso a personas que no sean altas, dos luces laterales
y cerradura eléctrica.
Le falta un buen lugar para guardar los triángulos y un
punto donde sujetar el suelo del maletero cuando hay que sacar la
rueda de repuesto. El remate interior del maletero parece bueno,
aunque en alguna de las unidades que hemos visto había pequeños
fallos de ajuste en los materiales de recubrimiento interior (no
en todas).
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