Bien el motor, normal el precio y mal el acabado
El C3 1.4 HDi es aconsejable para quien quiera un
coche cómodo y fácil de conducir, sobre otras características. Si
la primera prioridad es un coche ágil y lo más satisfactorio posible
en conducción rápida, hay mejores opciones, como un Ford Fiesta
o un Renault Clio.
La dirección es eléctrica y de asistencia variable
en función de la velocidad. En ciudad es muy sencillo y agradable
manejar el volante; es ligero y preciso. En carretera se echa en
falta que sea más dura. No es un coche que transmita mucha
información al volante (no es de los que se sabe por dónde están
pasando las ruedas en ese momento), y da más sensación de aislamiento
que en otros coches.
Es muy poco sensible a la deceleración en curva y
a los cambios de apoyos rápidos. Tampoco es un coche de los que
se puede obtener con facilidad un ligero sobreviraje
en retención que incremente su agilidad; es más subvirador
que un Ford Fiesta o que un Clio.
Nuestra unidad de pruebas tenía unos neumáticos
Michelin Energy en medidas 165/70 R14. Quizá con unos neumáticos
más anchos y adherentes el C3 sea más estable. La
versión «Exclusive» tiene unos185/60 R15.
Las
distancias mínimas de frenado que hemos obtenido con el C3
son buenas para un coche de estas características y el pedal
de freno tiene buen tacto. La resistencia al calentamiento es normal.
El C3 tiene de serie el sistema de frenado de emergencia.
Sólo actúa cuando se mueve el pedal del freno con
mucha rapidez (no es necesario pisarlo con mucha fuerza).
Si entra en funcionamiento sin que exista una necesidad
real de gran deceleración (pisamos rápido pero con
poca fuerza el pedal), no hay problema, puesto que el sistema, únicamente
proporciona la máxima capacidad de frenado durante los primeros
instantes. Sin embargo, sí me parece molesto que se conecten
las luces de emergencia en frenadas fuertes (y siempre que entra
el funcionamiento el servofreno de emergencia).
|