Suspensión
más dura, dirección más rápida y 122
CV
Citroën
pondrá a la venta en septiembre de 2004 una versión
del C2 llamada «VTS», que se distingue por un motor
de 1,6 l y 122 CV, una suspensión y una dirección
adaptadas para darle reacciones «deportivas»
y algunos cambios decorativos en la carrocería.
El motor es el 1,6 l ya presente en la gama C2 (y otros modelos
de Citroën y Peugeot), pero con cambios que aumentan la potencia
máxima desde 109 CV (80 kW) a 5.750 rpm, hasta 122 CV (90
kW) a 6.500 rpm. Por el contrario, comparado con el motor de 109
CV, tiene un par máximo ligeramente menor: 143 Nm a 3.750
en lugar de 147 a 4.000. El par máximo del nuevo motor es
más bien escaso para un motor de 1,6 l de cilindrada.
Hay cambios que tienen por objeto modificar la respiración
del motor para que funcione mejor en un régimen alto: distribución
y colector
de admisión. Citroën también ha modificado los
inyectores, para que den más caudal, y el silencioso de escape.
El régimen máximo de este nuevo motor es 7.000 rpm
(6.500 rpm en el de 109 CV), pero está programado en la centralita
que el motor pueda alcanzar 7.200 rpm durante periodos no mayores
de 15 s.
La caja de cambios es manual de cinco velocidades y tiene desarrollos
de transmisión muy cortos; alcanza la velocidad máxima
en quinta a 6.975 rpm. Citroën no dice si se podrá combinar
con la caja automática Sensodrive que tiene el 1,6 l de 109
CV. Lo cierto es que esa caja soporta más par del que puede
hacer este nuevo motor.
Como
se puede ver en esta tabla, el C2 es mejor que la media en consumo
y en aceleración; su velocidad máxima es normal.
Citroën también ha facilitado datos de recuperación
de 80 a 120 km/h: 8,3 s en cuarta y 11,3 en quinta. Son valores
muy buenos, debido en parte a los desarrollos cortos. Según
esos datos, es el que mejor recupera entre los deportivos de esta
potencia con caja de cinco velocidades; un Volkswagen Lupo GTi es
más rápido en cuarta y quinta porque tiene seis velocidades.
La suspensión cambia con relación a la de las versiones
VTR; los muelles son menos flexibles, los amortiguadores son más
duros y una de las estabilizadoras es más rígida.
La altura de la carrocería es 10 mm menos que la de un C2
en versión VTR.
Las ruedas de serie tienen neumáticos de 195/45 (Michelin
Exalto 2) sobre llantas de 6,5 x 16 pulgadas.
La dirección es más rápida que la de otros
C2; tiene una relación de 16,2 a 1, en lugar de 17,8 a 1.
El volante da 2,6 vueltas entre topes, en parte porque la dirección
es más rápida, y en parte porque en los C2 con llanta
mayor de 14 pulgadas las ruedas doblan menos (3,0 vueltas con llanta
14”, 2,8 con llanta 15” ó 16”). El diámetro
de giro del VTS es el mismo que el de los C2 de llanta grande: 10,73
m, mucho para un coche con 2.315 mm de batalla.
Tiene
de serie control de estabilidad y se puede desconectar mediante
un botón en el salpicadero.
Las diferencias externas de la carrocería con relación
a las versiones VTR son unos elementos pintados en la parte inferior
del paragolpes delantero, en la parte baja de la carrocería
y un alerón trasero. Las llantas llantas de aleación
son específicas («Suzuka») y tiene una salida
de escape cromada. Desde el lanzamiento del VTS, cualquier C2 puede
estar pintado de «rojo Aden», el color oficial de Citroën
Sport.
Los asientos son los mismos que los del VTR, pero tienen una tapicería
negra específica de esta versión; los pedales son
de aluminio (o de color aluminio, aún no lo sabemos). Hay
otros detalles característicos de esta versión, como
el color de los tiradores de las puertas y de la parte baja de la
consola.
Entre el equipamiento de serie hay un volante de cuero, un pomo
del cambio de aluminio, airbags frontales y laterales, faros antiniebla,
retrovisores eléctricos y aire acondicionado.
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