|
Un coche americano con talante
europeo y motor BMW
Ya está a la venta en España el Chrysler
Neon 1.6 con un motor de 116 CV desarrollado por BMW. Es el mismo
motor de 1.598 cm³, cuatro válvulas
por cilindro y un árbol
de levas en culata
que ha estrenado también el Mini
Cooper. Pasa a ser la versión más asequible de
la gama Neon.
El
buen funcionamiento de dicho motor permite que el Neon 1.6 se desenvuelva
con suficiente soltura y agilidad en carretera, aunque obliga a
apurar a menudo el cambio de marchas y los regímenes altos
del motor. Chrysler anuncia una velocidad final de 185 km/h y una
aceleración de 0 a 100 km/h en 10,2 segundos, mientras el
consumo medio homologado es 7,3 litros/100 km.
Es un coche fácil de conducir y tiene unas
reacciones progresivas, con un accionamiento agradable de la dirección,
el cambio y los frenos. Al límite resulta algo ligero del
eje trasero, lo cual hace todavía más interesante
un control de
estabilidad que no estará disponible hasta otoño
de 2002.
Como anécdota, es el primer modelo en la historia
de Chrysler que tiene un motor de tan sólo 1,6 litros, pues
ha sido fabricado pensando directamente en el mercado europeo. Su
carrocería de 4,39 m de longitud es semejante a modelos como
el Renault Mégane Classic, Nissan Almera Sedán, Opel
Astra Sedán o Ford Focus 4p. Con relación a ellos,
el Neon tiene una buena habitabilidad, pero su maletero (371 litros)
es algo escaso.
Aunque el interior está bien presentado, los
plásticos utilizados siguen sin estar al nivel de los modelos
europeos, por tacto (son duros como una piedra) y acabado (algunos
tienen rebordes casi cortantes). Está disponible con tres
niveles de equipamiento: SE, LE y LX. Desde la versión más
básica, está bien dotado de elementos de confort,
pero algo escaso en sistemas de seguridad, comparado con otros equivalentes.
Por precio, el Neon 1.6 SE está bien, pero
la versión LX me parece cara en comparación con otros
modelos similares. Proporcionalmente puede parecer más razonable
la compra de la versión 2.0 con 133 CV, dada la escasa diferencia
de precio entre ambos (apenas 100.000 pesetas).
|