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Grande, con mucho equipamiento y precio bajo
El
Chrysler 300CC es el modelo que reemplaza al 300M. Es la primera
berlina que hace Chrysler con tecnología y componentes de
Mercedes-Benz.
Mide 4.999 mm, una longitud cercana a la de coches como el Audi
A8, el BMW Serie 7, el Jaguar XJ, el Mercedes-Benz Clase S y el
Volkswagen Phaeton. Por gama de motores, equipamiento y precio,
está más cerca de coches como el Audi A6 o el BMW
Serie 5.
Una diferencia sustancial con relación a las berlinas anteriores
de Chrysler es que tiene tracción trasera (como las berlinas
de Mercedes-Benz). Las últimas generaciones de turismos de
Chrysler, hasta la unión con el grupo Daimler, tenían
tracción delantera.
Es un coche muy largo de batalla (3.048 mm) pero, curiosamente,
no es en espacio interior longitudinal donde más destaca.
Se distingue por una gran anchura interior y tiene una altura normal,
algo limitada en las plazas delanteras por el techo corredizo. En
cambio, el espacio para las piernas en las plazas traseras no es
muy grande; parte del espacio que hay lo roban unos asientos muy
gruesos. En las plazas delanteras sí hay un recorrido longitudinal
del asiento algo mayor de lo normal.
La
carrocería se distingue por un equipamiento de serie abundante,
sobre todo si tenemos en cuenta el precio (tabla comparativa). Lo
característico del equipamiento es que casi todo lo que puede
tener lo tiene de serie, las únicas opciones son el navegador,
el techo corredizo y la pintura metalizada.
Algunos de los elementos que tiene de serie son un equipo de sonido
Boston Acoustics, el asiento del conductor eléctrico con
dos memorias, retrovisor interior y exterior derecho con oscurecimiento
automático, techo corredizo eléctrico, faros de xenón
o sistema de ayuda en aparcamiento en la parte trasera. No puede
tener otros elementos que hay en berlinas de este tipo, como freno
de estacionamiento automático, cerraduras de desbloqueo automático
o sistema de iluminación en curva.
Tiene un aspecto de calidad superior al de todos los Chrysler que
he visto hasta ahora, aunque no creo que esté a la altura
de un BMW Serie 5 o un Mercedes Clase S en ese sentido. En el 300C
están a la vista plásticos con un acabado que, si
los tienen esos dos modelos citados, es en lugares donde no se ven
si no se buscan. Aún así, el 300C no da la impresión
de ser un coche barato, y tiene algunos detalles buenos.
De
los tres motores que están disponibles (seis cilindros de
193 ó 253 CV, ocho cilindros de 340 CV), he conducido brevemente
el seis cilindros más potente, que está unido a una
caja de cambios automática de cuatro marchas. No puedo decir
mucho de él, salvo que parece suave, que no hace mucho ruido
(se nota más el ruido aerodinámico) y que no parece
tener mucha fuerza para lo que cabe esperar de 253 CV.
Puede que eso se deba a que la caja de cambios automática
de cuatro velocidades filtra un poco la sensación de aceleración.
Esta caja no tiene ningún sistema que permita elegir marchas
(sí eliminarlas); en un recorrido por carretera rápida
reducía a tercera velocidad con frecuencia al pisar el acelerador,
aunque no fuera mucho.
Es suave de suspensión, no parece tener una dirección
rápida y no tiene el tacto de un Mercedes-Benz, la carrocería
del Chrysler 300C se mueve más cuando pasa por una superficie
irregular.
Durante el poco tiempo que lo he conducido no he podido formarme
un juicio sobre el puesto de conducción; no creo que tenga
ningún fallo que resalte. Lo único que puedo decir
es que el asiento sujeta muy poco la espalda (con la tapicería
de cuero de serie). Como los ajustes son muy amplios (hay también
ajuste longitudinal para los pedales), se podrán acomodar
personas de gustos y complexión muy distintas.
El peculiar diseño de la carrocería, con una linea
de cintura alta y una superficie acristalada relativamente pequeña,
tiene partidarios y detractores. Hay quien se siente más
protegido por el hecho de que el borde superior de la puerta esté
muy alto, hay a quien eso mismo le da un poco de agobio. Algunos
mandos son de Mecedes-Benz, como la palanca izquierda (para intermitentes
y limpiaparabrisas) o la del programador de velocidad.
Después del verano llegará una versión familiar
del 300C, llamada «Touring». Al menos en 2004 no habrá
motores Diesel. Actualmente, el 76,7 por ciento de los coches de
este segmento que se venden en España son Diesel.
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