Mejores motores y transmisión, aspecto distinto
En
el X5 que estará a la venta a final de año (se entregarán
las primeras unidades en diciembre) cambia la gama de motores, el
sistema de transmisión y el aspecto exterior.
BMW reemplazará tres motores que hay actualmente en el X5.
En lugar del Diesel de 2,9 litros y 184 CV pondrá el nuevo
de 3,0 litros y 218 CV, que estrenó el Serie 7.
Esta versión llevará de serie un caja de cambios
automática de seis velocidades, pero podrá tenerla
también manual de seis.
El nuevo motor Diesel es más eficiente que el anterior;
con él, el nuevo X5 3.0d es mejor en consumo y prestaciones
(tabla
comparativa). No hay otros todo terreno Diesel con un tamaño
y una potencia semejante con los que poder compararlo. Es significativo,
no obstante, que su aceleración sea casi la misma que la
de un Mercedes
ML 400 CDI (8,3 contra 8,1 s de 0 a 100 km/h), un coche que
tiene 32 CV más de potencia máxima. El consumo medio
del X5 3.0d es 8,6 l/100 km, cuando un Volkswagen
Touareg 2.5 TDI de 174 CV gasta 9,7 l/100 km.
En lugar del motor de gasolina de 4,4 l de cilindrada y 286, el
X5 tiene el V8 que estrenó el Serie 7, aunque con 327 CV
de potencia máxima en lugar de 333. La cilindrada es la misma
que la del anterior X5 4.4i, pero las culatas del motor son completamente
distintas (con sistemas de distribución variable «Vanos»
y «Valvetronic»). La caja de cambios es la ZF automática
de seis velocidades que tan buen resultado da en el Serie 7. La
aceleración y la velocidad máxima son ahora mejores;
BMW aún no ha dado el dato de consumo, pero previsiblemente
también será mejor.
En
primavera de 2004 aparecerá la versión 4.8is, para
reemplazar al 4.6is de 347 CV. Permanece en la gama el motor de
gasolina de seis cilindros, tres litros y 231 CV.
BMW ha puesto en el nuevo X5 un sistema de transmisión semejante
al que ha presentado en el X3, llamado «xDrive». Por
la información que ha dado BMW, la novedad de este sistema
es que lleva a cabo el control electrónico del diferencial central
teniendo en cuenta la información de los sensores del control
de estabilidad (guiñada, giro de las ruedas o ángulo
del volante). Con este procedimiento, es posible variar la relación
de par entre las ruedas delanteras y traseras, para que el coche
tenga las reacciones programadas.
Externamente cambian elementos como el capó (con unos pliegues
distintos), las tomas de aire delanteras (más grandes y con
una rejilla distinta), la forma de los faros y los pilotos (de plástico
translúcido), entre otros elementos.
Entre el equipamiento nuevo que puede tener hay faros de xenón
dobles, pero parece que no el sistema de iluminación en curva
del Serie 3 y el Serie 5. Una novedad muy interesante, para quienes
utilicen remolque, es una programación específica
del control de estabilidad para evitar movimientos de balanceo peligrosos
en el remolque.
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