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Nuevo por todas partes
Mira que llevo años probado coches y
es la primera vez que tienen que darme explicaciones antes de ponerme
en marcha. El nuevo Serie 7 pone a nuestra disposición tantos
sistemas electrónicos que es más que recomendable
leer con detenimiento el libro de instrucciones para no "perderse"
en su impresionante despliegue de tecnología. BMW brinda
en el nuevo Serie 7 un puesto de conducción cómodo
y ergonómico. Los asientos tienen tantos reglajes eléctricos
que permiten ajustar su forma a nuestra propia anatomía.
Además de los reglajes habituales se puede regular la inclinación
de la parte superior del respaldo, el apoyo lumbar en tres zonas,
el reposacabezas, la sujeción lateral y también alargar
la longitud de la banqueta. El 745i que he probado llevaba también
lo que BMW denomina "asiento activo" (opcional): tiene
un mando que al pulsarlo nos da un "masaje" mediante un
sistema que presiona zonas de nuestras piernas y de la espalda de
forma selectiva (notamos como si se moviesen pequeñas zonas
del asiento que presionan nuestro cuerpo). El volante tiene reglaje
eléctrico en altura y distancia y tiene unos mandos multifunción
que permiten accionar el sistema de audio, seleccionar los tres
programas del cambio o activar el sistema de teléfono manos
libres. También tiene unos mandos para cambiar o reducir
si seleccionamos la modalidad de cambio manual secuencial y que
son cómodos de accionar.
Para
arrancar pisamos el pedal de freno y pulsamos el botón situado
junto a la llave (botón que también pulsamos para
apagar el motor). La palanca selectora del cambio
automático de seis marchas se encuentra junto al volante
(no en la consola central) y tiene un accionamiento sencillo. Sólo
seleccionamos la marcha atrás (R), punto muerto (N), directa
(D) y parking (P). Para seleccionar el programa de cambio (automático,
sport o manual) pulsamos un botón específico situado
en el volante (SMD). En el programa de cambio manual secuencial,
tenemos que pulsar los botones específicos (metálicos)
situados en el volante para cambiar y reducir. En cualquier caso,
la gestión electrónica se encarga de cambiar automáticamente
si llegamos a máximo régimen (a 6.500 rpm) o de reducir
si apretamos el acelerador a fondo y admite una marcha inferior
(por ejemplo rodando en una marcha larga a bajo régimen).
El motor V8 de 4,4 litros y 333 CV es un prodigio de suavidad (no
vibra nada), silencio (se escucha lo justo) y potencia (a bajo,
medio y alto régimen). El BMW 745i tiene las prestaciones
que se esperan de un coche con semejante potencia, a pesar de tener
una carrocería de más de cinco metros y un peso de
casi dos toneladas. La aguja del velocímetro supera los 200
km/h casi sin darnos cuenta. En el interior todo es confort y silencio
de marcha. Las suspensiones son suaves y ofrecen una comodidad excelente
pero no pueden evitar un cabeceo
acusado en determinadas ocasiones. También se aprecian movimientos
de la carrocería al enlazar varias curvas con fuerte apoyo
por efecto de la amortiguación suave. En condiciones normales,
el 745i desborda seguridad y aplomo, pero en una conducción
muy exigente se acusa su elevado peso y la suavidad de suspensiones
restan algo de eficacia. El eje delantero ofrece una cierta sensación
de flotación inicial y subvira
ligeramente, pero una vez que está ya bien apoyado, permite
guiar las ruedas delanteras con bastante precisión. La nueva
dirección de cremallera, parece también poco directa
en el momento inicial de giro.
A
pesar de la suavidad de suspensión, el 745i permite rodar
por carreteras reviradas a un ritmo impresionante y con mucha agilidad
(para su tamaño y peso), pero me ha parecido algo menos ágil
y aplomado que un Mercedes S500 con suspensión neumática
de dureza variable. Los Serie 7 también pueden tener opcionalmente
un sistema de suspensión de dureza variable (EDC) y un control
electrónico de balanceo (Dynamic Drive).
Con el control
de estabilidad activado (DSC),
no hay posibilidad de sobrevirar.
Podemos también acelerar a fondo en medio de una curva y
el control de
tracción (ASC+T) se encarga de evitar cualquier patinamiento.
Este modelo tiene un nuevo sistema denominado DTC que se activa
mediante el controlador del "i Drive". Permite a las ruedas
motrices un mayor grado de patinamiento (en torno a un 17% más)
antes de entrar el control de tracción en acción.
Yo lo he probado sobre suelo seco y no he apreciado ninguna mejora
especial en eficacia, no he tenido sensación de poder realizar
una conducción más deportiva con el DTC activado.
Por otro lado, sigo pensando que sería mejor y más
rápido tener un mando específico para activar el DTC
y otro para anular el DSC (control de estabilidad). Creo que al
tener que hacerlo mediante el controlador del "i Drive"
se pierde más tiempo y distrae más al conductor.
La frenada es potente y eficaz y el equipo (con discos
ventilados de 348 y 345 mm delante y detrás) está
bien dimensionado y aguanta correctamente el trato exigente. Sin
embargo, en una conducción a fondo llegan a perder algo de
eficacia por sobrecalentamiento (fading).
BMW utiliza en sus Serie 7 pinzas flotantes de aluminio con un sólo
pistón, cuando otros fabricantes utilizan ya pinzas monobloque
de aluminio con cuatro pistones (Mercedes Clase S o Peugeot 607
V6).
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