Innovación técnica y cambio de sentido
El diseño de la suspensión de este
Serie 7 es básicamente el mismo de otros BMW actuales (y del
Serie 7 anterior). Si hay diferencias radicales entre este BMW y otros,
no es por el diseño de la suspensión, sino por muchas
otras variables que son mas determinantes que llevar o no una McPherson.
Al girar el volante, el 735i se siente tan grande
y pesado como es. El movimiento de la carrocería es lento
y no guarda una relación muy directa con el del volante;
la impresión que da es que todo está ralentizado.
Esto se nota especialmente si hay movimientos alternativos de la
carrocería, en un adelantamiento con cambios rápidos
de carril, en curvas enlazadas o al hacer un esquive.
El
735i es casi siempre subvirador; se nota claramente en carreteras
lentas, pero también en las que no lo son tanto (carreteras
de tercera y cuarta velocidad). El control de estabilidad (DSC)
limita muy bien las posibles desviaciones de la trayectoria, pero
lo que ha perdido este BMW no es principalmente agarre, sino tacto.
En este coche me parece que tiene aún menos
sentido que en otros desconectar el control de estabilidad. Si se
circula rápido por zonas de curvas, no es difícil
que una combinación de inercia y exceso de acelerador provoquen
sobreviraje.
La suspensión no es excesivamente blanda;
lo era más, por ejemplo, la del Audi A8. El cabeceo
puede ser notable si la carretera está ondulada, pero normalmente
no es un coche que dé la sensación de ir «navegando»
en vez de rodando. La unidad que hemos probado tenía el sistema
de estabilizadoras activas llamado «Dynamic Drive»,
que es opcional y cuesta 3.440 € (más
información sobre este sistema).
Debe funcionar muy bien, porque el coche tiene poco
balanceo
para lo suaves que son las suspensiones. No he conducido un Serie
7 sin este sistema, pero debe ser necesariamente menos cómodo,
más torpe o ambas cosas. Dado que el precio de este sistema
es alto, me parece que merece la pena probar el coche con y sin
él antes de decidirse.
También
opcionalmente, hay un sistema de amortiguación variable continuo,
llamado EDC (1.583 €), que se combina con muelles traseros
neumáticos. No lo he probado con este sistema, pero puede
ser una alternativa más asequible que el Dynamic Drive para
quien quiera el coche algo más ágil.
En los coches que cuentan con amortiguación
variable, si se escoge el programa «Sport» para la suspensión,
también cambia la programación de la asistencia de
la dirección.
Los frenos son muy eficaces cuando se trata de perder
velocidad o incluso detener al coche desde una velocidad muy alta.
La estabilidad de frenada también es notable, incluso aunque
se frene en curva. Lo que no se puede esperar del 735i, como de
ningún coche de este peso, es frenar de forma intensa y frecuente
sin notar que el sistema se sobrecalienta y pierde eficacia.
|