Mejor que el 735i
El Serie 7 es de los coches de cuatro puertas más
espaciosos que hay en el mercado. Si se comparan las mediciones
con las de un Audi A8, Mercedes Clase S o Volkswagen Phaeton, queda
claro que hay más espacio disponible, sobre todo para las
piernas o altura al techo.
Además, la sensación de espacio que
da es muy grande por cosas como la escasa inclinación de
las ventanillas o lo lejos que quedan el techo o los asientos delanteros.
Tres personas van a ir mal, como en cualquier otro coche que no
sea un monovolumen grande con asientos independientes, pero dos
pueden viajar como en ningún otro coche de esta longitud.
El escaso confort de los tres posibles pasajeros traseros depende
más de la forma del asiento que de la anchura disponible.
El pasajero central se encuentra también con un voluminoso
túnel de transmisión que le obliga a colocar los pies
en la zona de los pasajeros laterales.
Entrar en las plazas traseras puede tener dos dificultades
para las personas con menos movilidad: una, que la puerta es muy
grande, pesada y no se abre mucho; dos, que el vano que deja esta
puerta es alto pero no muy largo; hay que poder abrir las piernas
sin dificultad para entrar bien.
En
caso de acomodar sólo dos pasajeros detrás, el asiento
trasero tiene una forma envolvente muy cómoda y una reclinación
del respaldo que a mí me ha parecido acertada. Opcionalmente,
los asientos traseros pueden tener también ajustes eléctricos
(4.059 €) como los delanteros, calefacción (480 €)
y ventilación (893 €).
Los pasajeros de atrás tienen huecos en las puertas, bolsas
tras los respaldos delanteros y un gran hueco en el apoyabrazos
central, no refrigerado. Opcionalmente hay un portabotes delantero
y trasero (95 €) y un compartimiento refrigerado (que resta
algo de espacio al maletero). El apoyabrazos está duro de
desenclavar y mover; es muy grande e incorpora el reposacabezas
central. Opcionalmente hay un segundo teléfono, integrado
en ese apoyabrazos central.
Para la ventilación en las plazas posteriores hay cuatro
salidas (dos centrales y dos laterales). Se puede ajustar la intensidad
de aire, la orientación y la temperatura.
Tiene una luz de lectura para cada pasajero y una luz general.
La luz de lectura puede ser de las más intensas que haya
en el mercado, pero me parece insuficiente para leer durante un
período largo. Lo ideal es combinar la luz de lectura con
la general, si al conductor no le molesta.
Puede tener una cortina parasol en la luna posterior y también
en los dos cristales de cada puerta trasera, todas ellas con mando
eléctrico. El conductor puede desplegar todas las cortinillas
al unísono, y cada pasajero trasero puede seleccionarlas
todas ellas o individualmente desde cada lado. La opción
de las cinco cortinillas cuesta 1.308 €.
Lleva
un espejo de cortesía iluminado en el techo, que no es muy
grande y queda un poco lejos. Además, no es cómodo
de manejar: hay que apretar un botón para desplegarlo, desenclavarlo,
girarlo y seguir exactamente el proceso inverso para cerrarlo; si
no se hace así, queda mal encajado.
El maletero es grande en términos absolutos (500 litros),
pero no teniendo en cuenta el tamaño del coche (berlinas
medias de cuatro puertas como el Opel Vectra, el Mazda6 o el Ford
Mondeo ofrecen la misma capacidad). Los asientos traseros no son
abatibles, pero tienen una compuerta central para poder transportar
objetos largos. Bajo el piso se encuentra una rueda de repuesto
del mismo tamaño que las originales y llanta de aleación
(225/60 R17 99 W). BMW ha homologado para el 730d llantas de 17,
18, 19 y hasta 20 pulgadas de diámetro, con un neumático
máximo en medida 275/35 R20 98 Y para el eje trasero.
Las llantas de aleación de 17" que llevaba la unidad
que he probado tenían curiosamente un embellecedor de plástico
en la parte exterior que está perfectamente integrado en
el diseño de la llanta.
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