Mejor que el 735i
Por su similitud con el 730d, intercalo algunos de
los comentarios que realizó mi compañero Juan Manuel
Pichardo en la prueba del BMW 735i.
En el 730d es fácil encontrar una posición
de conducción cómoda. El volante tiene reglaje eléctrico
en altura y distancia, y su regulación permite colocarlo
a la medida. La unidad que he probado llevaba también reglajes
eléctricos en el asiento (opción de 413 €) y
su ajuste resulta muy cómodo y preciso (permite colocar el
asiento milimétricamente a nuestro gusto). Se puede regular
la banqueta en altura, inclinación y distancia, la inclinación
del respaldo y el apoyo lumbar. Dicho asiento me ha parecido cómodo,
por su forma, mullido y sujeción.
Opcionalmente, se pueden poner en las plazas delanteras
los asientos «Classic» (2.408 €). Su mayor posibilidad
de ajustes requiere más tiempo para encontrar la posición
adecuada, pero permite configurar su forma a la medida para personas
de cualquier talla y complexión (más
información sobre los asientos Classic). Como es una
opción cara y los asientos de serie también me parecen
cómodos (si llevan el reglaje eléctrico opcional),
creo que es una opción que debemos valorar.
BMW
ha puesto tantos botones en el volante que ha dejado poco sitio
para agarrarlo adecuadamente (más
información sobre los mandos del volante). Según
el tamaño de la mano y la forma de agarrar el volante que
tenga cada persona, podrá encontrarlo cómodo o no.
Quien no tenga costumbre de cerrar los cinco dedos sobre el aro
del volante, sino sujetarlo sin cerrar la mano, puede que lo encuentre
cómodo. Si, además, tiene la mano grande, podrá
alcanzar fácilmente los mandos secuenciales del cambio. Quien
tenga la mano pequeña y no se sienta cómodo si no
cierra completamente la mano, tendrá un problema con este
volante, hasta que se acostumbre a llevar las manos en otro sitio.
Los mandos de intermitentes, limpiaparabrisas y programador de
velocidad son secuenciales
(no tienen posiciones fijas). Estos dos últimos funcionan
bien, pero el de intermitentes me parece mejorable en tres aspectos:
uno, que es necesario un giro muy grande del volante para que deje
de parpadear; dos, que se oye poco; tres, que para maniobras donde
se gira poco hay que sujetarlo (el de Mercedes da cuatro destellos
con una sola pulsación).
Mediante un solo mando situado en la consola central se controlan
ocho elementos distintos del denominado i-Drive: el equipo de sonido,
mandos manuales de la climatización, navegador, teléfono,
ordenador de viaje, programación de ciertas funciones, conexión
con la red Assist de BMW y textos de ayuda. Algunos de estos elementos
son opcionales. Cuando se elige una función, aparece en la
pantalla central que tiene en el salpicadero (más
información sobre el i-Drive).
Como sistema para agrupar y manejar muchas cosas con un solo mando
me parece muy conseguido, pero exige dedicar bastante tiempo para
aprender su funcionamiento. Por otro lado, el acceso a las distintas
funciones con el i-Drive también me parece más lento
que si tuviera mandos independientes.
El principal problema que veo al i-Drive es que puede distraer
la atención del conductor. Para cualquier operación
o ajuste hay que mirar a la pantalla, y a veces mucho. Si el conductor
está concentrado en la carretera no hay mucho problema, pero
tiene que hacer ese esfuerzo porque cabe la posibilidad de quedarse
mirando a la pantalla más de lo aconsejable.
El
freno de estacionamiento no es mecánico, sino hidráulico;
se conecta y desconecta mediante un botón eléctrico
situado junto al mando de las luces y actúa sobre las ruedas
traseras. Dicho freno de estacionamiento automático ofrece
una opción de funcionamiento seleccionable por el conductor
(«auto parking») que frena el coche automáticamente
en cuanto se detiene tras una frenada. Al volver a iniciar la marcha
(hacia delante o hacia atrás) quita el freno de las ruedas
automáticamente.
Me ha parecido muy útil y cómodo cuando se circula
en ciudad, en caravana o para arrancar en una rampa. En cambio,
se ha conectado innecesariamente en maniobras de aparcamiento, antes
de que el coche estuviera completamente detenido. La función
«auto parking» se puede activar o desconectar mediante
el i-Drive o, más rápidamente, pulsando el botón
del volante con función programable (en este caso debe estar
seleccionado el auto freno).
Alrededor del conductor hay huecos bastantes para dejar cosas diversas.
El menos práctico es la guantera, que es pequeña,
se abre poco y queda lejos. Su función la puede hacer el
hueco que hay en el reposabrazos central, que es muy grande (cabe
la documentación, las cajas de seis CD y sobra sitio), puede
estar refrigerado y tiene dos tapas. Además, hay un cajoncito
para cosas pequeñas en el salpicadero, otro en la consola
y huecos sin tapa en las puertas.
El sistema de ventilación me ha parecido muy eficaz. (Más
información sobre el sistema de ventilación).
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