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Volvo V70 y S80 2.4D
(27-02-02)

Opel Omega 2.5 DTi
(15-10-01)

Volvo S80 D5
(04-07-01)

Prueba: Peugeot 607 2.2 HDi
(24-04-01)

Saab 9-5 V6 TiD
(01-10-00)

Prueba: Audi A6 2.5 TDi 180CV quattro
(21-07-00)

Prueba: Mercedes-Benz E 220 CDi Aut.
(20-06-00)

Prueba: BMW 525d
(13-06-00)

Audi A6 2.5 TDi 180 CV
(15-03-00)

BMW 525d Juan Manuel Pichardo
13-06-00
Primera página Imágenes Mediciones Precio, ficha y equipamiento

Los hay más grandes y más potentes, pero no mejores

Suave y rápido, pero Diesel para lo bueno y para lo malo
Un coche de carretera como hay pocos
Espacio, equipamiento y calidad
La competencia: solo Audi y Mercedes

El BMW 525d tiene una versión distinta del seis cilindros Diesel que estrenó el 530d. La principal diferencia de construcción entre ellos es la cilindrada (2,5 l en lugar de 3); ambos tienen el mismo sistema de inyección (conducto común), culata de cuatro válvulas por cilindro, turbocompresor de geometría variable controlado electrónicamente e intercooler.

El motor es una de las principales causas por las que el 525d es tan satisfactorio. Es muy suave, silencioso, destaca entre otros Diesel por su elasticidad y —además— tiene mucha fuerza en régimen alto. Hay muy pocos motores Diesel, y ninguno de ellos de esta cilindrada y potencia, que lleguen con tanta fuerza a 4.500 rpm. A causa de ello, el 525d no es de esos Diesel que tienen un margen de régimen útil muy estrecho, con los que resulta difícil adelantar. El motor está respaldado por unos desarrollos de transmisión muy adecuados a las carreteras españolas; es relativamente fácil alcanzar la zona roja del cuentarrevoluciones en quinta velocidad, algo extraordinario en un Diesel de esta clase.

En nuestra medición de adelantamiento desde 100 km/h, un coche menos potente y más ligero como el 206 GTi es casi tan rápido como el 525d. Ahora bien, a una velocidad superior, la potencia del BMW se impone. Puede ocurrir que el 525d dé la sensación de ser muy veloz si se conduce sólo por carreteras rápidas o, por el contrario, parecerlo menos de lo es que, si se circula principalmente por donde hay que acelerar desde una velocidad baja. La capacidad de recuperación es muy buena en cualquier circunstancia, porque la gran elasticidad del motor y unos desarrollos de transmisión que no son largos pueden con los 1.575 kg que pesa.

Un coche así no sirve para batir récords de consumo, aunque sí valdría para récords de consumo a alta velocidad. En uso normal y normalmente rápido es muy difícil que pase de 10 l/100 km. Para que lo haga hay que viajar constantemente por encima del 180 km/h (el 80 por ciento de la velocidad máxima), o ser un pisapedales.

 


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