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Sobresale en calidad, más que otras cualidades
Por carretera de asfalto liso, las ruedas de 225
mm de anchura y perfil 50 no son un inconveniente apreciable en la
conducción. Influyen negativamente en el consumo, pero no puedo
cuantificarlo, porque en la ocasión que conduje el coche con
ruedas menos anchas no pude medir el consumo. Pero en España
hay pocas autovías con un firme liso y en cuanto aparecen las
irregularidades las ruedas de 225 mm resultan excesivas.
La suspensión M-Technic del Compact 325 ti
transmite con rotundidad las ondulaciones del piso, por lo que los
trayectos largos por autovía pueden hacer mella en los riñones
de los ocupantes. Este problema se agrava con los neumáticos,
opcionales, de 225 mm de anchura y de flancos duros que llevaba
nuestra unidad de pruebas. Es cierto que con estos
neumáticos y con asfalto seco, el coche tiene una motricidad
muy elevada en carretera de curvas. Se puede acelerar en cualquier
posición del coche y casi sin miramientos, que los neumáticos
agarran y el coche no se descoloca. Pero el Compact 325 ti pierde
progresividad con estas gomas y no resulta tan agradable de conducir
como con las de 205 mm de anchura y perfil 55 (siempre en llanta
de 16") que probé hace un mes. En alguna situación
puede resultar más efectivo con la rueda más ancha,
pero salvo que se quiera inscribir el coche en alguna competición,
no veo que esas décimas tengan sentido alguno.
El coche tiene de serie sistema de control
de estabilidad y tracción DSC. Su efectividad no está
reñida con la capacidad del conductor de disfrutar de la
conducción «deportiva» (para quien disfrute con
este tipo de conducción). El eje delantero obedece con precisión
las indicaciones del volante y salvo que el suelo esté muy
deslizante el sistema apenas actúa en condiciones normales.
Cuando más se nota su presencia es en aceleración
a la salida de la curva si el piso está ligeramente mojado.
En aquella ocasión desconecté el control de estabilidad,
pero a pesar de ello el sistema de control de tracción seguía
actuando. Leyendo el libro de instrucciones he aprendido como desconectar
todos los sistemas electrónicos de ayuda a la conducción:
hay que mantener la tecla presionada unos cuatro segundos.
Sobre piso mojado, en una carretera muy virada y de curvas muy cerradas,
el sistema de control de tracción intervenía continuamente
al acelerar. En esta ocasión, sobre piso seco y con los neumáticos
de 225 mm de anchura, con todos los sistemas electrónicos
desconectados, para descolocar el coche en aceleración había
que tener muchas ganas de provocarlo, o equivocarse. Algunos conductores
más echarán en falta un diferencial autoblocante.
El 325 ti no lo tiene y en curvas muy cerradas, con el control de
tracción desconectado, la potencia se «escapa»
por la rueda interior.
Como las suspensiones son duras y las ruedas muy
anchas, cuando el piso es poco regular se producen pequeños
rebotes de los neumáticos. Si se lleva el sistema de control
de estabilidad conectado, y se circula rápido por una carretera
con asfalto poco regular, continuamente se ve parpadear en el cuadro
el indicador que señala su entrada en funcionamiento. Salvo
posibles errores, el conductor ve los parpadeos en el cuadro, pero
apenas nota la intervención del sistema.
Las distancias de frenada, sin ser espectaculares,
han sido buenas (56 m a 120 km/h), pero los frenos tienen una escasa
resistencia en un uso continuado y se sobrecalientan con facilidad.
Después de varias frenadas fuertes, el tacto del pedal empeora
notablemente y los frenos comienzan a sonar y pierden capacidad
de retención, aunque siguen parando.
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