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Dos versiones diferentes, costosas
y satisfactorias
El Compact estrena el primer motor dotado del sistema
«Valvetronic», instalado en el nuevo motor de 1,8 litros
de cilindrada.
Íntegramente realizado en aluminio que desarrolla una potencia
máxima de 116 CV en el 316ti. Este sistema, que varía
a través de un mecanismo electromecánico el alzado
de las válvulas de admisión, ajusta de forma continua la mezcla
de aire y gasolina, sin necesidad de mariposa.
Al tener menos pérdidas por bombeo, su rendimiento es muy bueno
(pulsa
aquí para ver un artículo técnico sobre
este sistema). Este nuevo motor lleva el mecanismo de distribución
variable doble VANOS, lo que supone su utilización por primera vez
en un motor de cuatro cilindros.
Así,
el 316ti de 116 CV tiene un nivel de prestaciones perfectamente
útil para cualquier tipo de utilización. Su respuesta
a bajo y medio régimen es correcta, y su capacidad para rodar deprisa
muy superior al actual 316ti de 105 CV.
Donde mejor se encuentra este motor es girando alto
de vueltas. Aunque la potencia máxima se alcanza a 5.500
rpm, sube con mucha energía hasta el corte de inyección,
que se produce sobre las 6.500 rpm. El giro a altas revoluciones
es potente, suave y silencioso. Los desarrollos son ligeramente
largos y hay que recurrir con frecuencia al cambio para mantener
el motor a elevado régimen de giro. Es un cambio muy agradable
de utilizar, rápido y preciso. El motor no va mal a bajas
vueltas, pero sí se nota una clara diferencia con la buena
respuesta a régimen alto.
El motor de 2,5 litros de cilindrada y 192 CV CV
que lleva el 192 CV que lleva el 325 ti tiene un rendimiento excepcional.
Da mucha aceleración a cualquier velocidad y en cualquier
marcha, es muy suave y alcanza un régimen
alto. Como otros BMW potentes y no muy ligeros, se lo nota más
lo que corre cuando ya va deprisa (el factor de resistencia aerodinámica
es bajo). Por lo que hemos visto en otros coches con este motor,
consume poco.
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