Un nuevo Diesel
de excelente funcionamiento
El 330 Ci cabrio me ha sorprendido gratamente por
su rigidez, su capacidad de absorción de irregularidades,
la total ausencia de crujidos en el interior y lo adecuado que este
bastidor a este motor.
Por carreteras onduladas de piso muy irregular, con grandes ondulaciones
en mitad de fuertes apoyos, el 330Ci Cabrio pasa sin inmutarse.
Hasta un límite muy alto, se puede pisar el freno en mitad
de la curva sin miramientos, o a la entrada, o acelerar, o girar
el volante todavía más en pleno apoyo y el coche no
se inmuta.
Lo
conduje por la serranía de Ronda, en un día de lluvia
intermitente. En las zonas onduladas, la sensación que transmitía
era la de un coche con unos recorridos de suspensión muy
largos, capaces de absorberlo todo. Largos recorridos de suspensión,
pero con un adecuado tarado de a suspensión, que en asfalto
liso recuerda a lo que se exige de un deportivo. El sistema de control
de estabilidad (DSC para BMW) actúa en situaciones resbaladizas,
como las que había en algunos tramos de la carretera, pero
sin restar un ápice de satisfacción para los conductores
que disfruten con la conducción deportiva.
Además de los retoques de la carrocería, la modificación
más relevante introducida en los Serie 3 Cabrio es la caja
de 6 marchas SMG, del tipo de mando secuencial, con palanca el piso
y mandos en el volante. BMW no ha pretendido hacerla deportiva,
por lo que en realidad la sexta es una marcha de desahogo. El salto
entre las cinco primeras marchas no ha variado con relación
a la caja anterior.
La disposición de la palanca es la que se utiliza en los
vehículos de competición, hacia atrás para
subir de marchas y hacia para reducir. Las levas del volante funcionan
con el mismo principio, con el inconveniente de que giran con el
volante y sólo se pueden utilizar con rapidez en rectas.
Para
las reducciones funciona perfectamente, pero para aumentar marchas
es algo lento. Le pregunté al ingeniero responsable por qué
no hacían un cambio más rápido (que recordara
al SMG II, le dije) y me contestó que por motivos de confort.
Un cambio más rápido exige mayores fuerzas en la
transmisión y se producen mayores ruidos en la caja de cambios
y en la transmisión posterior, y esos ruidos no se pueden
permitir en un coche que no es un deportivo puro, me aseguró.
Yo le argumenté que un cambio lento tampoco es confortable
(el Cambio SMG de BMW no es lento, pero podría mejorar en
rapidez). Asintió. Dijo que ese tiempo de espera entre el
paso de una marcha a otra no es relajante y que el coche más
se frena cuando más lento sea el cambio, y por lo tanto más
se mueven los ocupantes. Pero añadió que habían
alcanzado el mejor equilibrio posible según su punto de vista.
A mí, por pedir que no quede, me gustaría que mejorara
la comodidad y que los cambios se realizaran con mayor rapidez.
Cuando se selecciona el modo manual, no cambia de marcha automáticamente
aunque se llegue al límite de régimen de giro del
motor y se produzca corte de la inyección, pero si reduce
si el régimen del motor llega a ser demasiado bajo. Cuando
se elige modalidad manual tampoco funciona el kick-down (un interruptor
al final del recorrido del acelerador que sirve para engranar la
marcha más corta posible). A mi juicio, que no lo haga es
desaprovechar una oportunidad de hacer que la electrónica
juegue a favor del conductor.
Aun cuando se circula en modalidad automática, se pueden
presionar en cualquier momento las levas del volante o la palanca
y se recupera el control manual del cambio. |