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Retoques de carrocería,
cambios en el bastidor y nuevos motores
Durante la presentación que ha realizado BMW
en Munich (Alemania) he podido probar el nuevo control de estabilidad
y el cambio secuencial SMG en el 330i (aunque también se
venderá en el 325i).
El nuevo control de estabilidad es el mismo que monta el Compact.
El control de estabilidad (DSC) evita que el coche derrape cuando
el sistema advierte un subviraje o sobreviraje. Este control de
estabilidad tiene agrupadas otras funciones: el control de tracción
(ASC+T), y freno automático de diferencial (ADB, que bloquea
el diferencial).
La novedad es que, mediante una corta pulsación en un botón
del salpicadero, se desconecta el control de tracción, pero
no el resto de las ayudas a la conducción. Circulando de
esta manera, sobre todo en superficie deslizante, el ABD funciona
como un autoblocante: evita pérdidas de tracción frenando
la rueda que desliza demasiado, pero no reduce la potencia del motor.
Solo a velocidad alta el sistema necesita intervenir en la potencia
del motor para evitar un sobreviraje.
El
efecto de esto es que permite un cierto sobreviraje
en aceleración, a baja velocidad. Si, con el ASC+T desconectado,
se produce un cierto sobreviraje a baja velocidad, es posible que
el control de estabilidad no llegue a funcionar. Sin embargo, circulando
más deprisa, si se produce esta pérdida de trayectoria,
el DSC, actúa con más prontitud sobre los frenos (y
si se va muy deprisa también sobre la inyección),
evitando sustos antes de que el conductor se dé cuenta.
Esto último se apreciaba claramente en la pista de entrenamiento
de BMW en Munich (Alemania), donde en algún giro de 180º
sobre superficie deslizante (a unos 40 km/h) con la modalidad ASC+T
desconectado el coche podía llegar a sobrevirar notablemente
antes de que el control de estabilidad pusiera las cosas en su sitio.
Pulsando durante unos tres segundos la tecla DSC, se desactivan
todas las ayudas a la conducción, salvo el ABS.
He conducido la caja de cambios secuencial SMG sólo en el
330i. Esta caja secuencial tiene claras ventajas en comparación
con la SMG del antiguo M3, aunque no es como la SMG II del actual
M3.
A diferencia de la SMG del antiguo M3, se puede cambiar con palancas
detrás del volante, permite hacer reducciones más
fuertes (subir más de régimen), aumenta el régimen
del motor al reducir (hace «punta
tacón») y posiblemente sea algo menos brusco cuando
se busca fuerte aceleración.
Detrás
del volante hay dos palancas que, cada una de ellas de forma individual,
permite reducir o cambiar a una marcha superior. Esto tiene la ventaja
de que por ejemplo se puede usar sólo la palanca
de la mano derecha para cambiar (o la palanca del salpicadero) y
dejar la mano izquierda para manipular las luces, ordenador o intermitencias.
Como estas palancas son solidarias al volante, es difícil
usarlas cuando hay que cambiar y el volante está muy girado;
lo mejor es recurrir a la palanca de la consola central.
Lo mejor de esta caja de cambios es cómo reduce, de forma
muy rápida y suave. Para probar, en la reducción más
fuerte que he hecho, el motor ha subido hasta unas 6.100 rpm (en
el 330i la zona roja empieza a 6.000). Es decir, este cambio secuencial
no es un obstáculo en determinadas circunstancias de conducción
deportiva.
Lo que menos me ha gustado ha sido cómo cambia a una marcha
superior. Funciona rápido y suave cuando no buscamos una
gran aceleración. Si buscamos mucha aceleración, lo
sigue haciendo rápido, pero se perciben tirones (permite
cambiar con el pedal del acelerador a fondo). Este aspecto ya se
apreciaba en el antiguo M3, aunque en la nueva Serie 3, se ha suavizado
algo. Un truco es que cuando se busca mucha aceleración entre
cada cambio de marcha, hay que levantar un poco el pie del acelerador,
para volver a pisarlo cuando el cambio haya engranado la marcha
superior. De esta manera se puede evitar en gran medida este tirón.
La suspensión y la dirección también son nuevas
y provienen del nuevo BMW Compact (algo más duras). Resulta
una suspensión agradable; no es incómoda porque absorbe
bien las irregularidades pero sin embargo sujeta la carrocería
convenientemente cuando hay muchas curvas. El nuevo Serie 3 es un
coche muy estable en todas las circunstancias y da confianza al
conductor.
La dirección es ahora un poco más rápida,
esto se agradece sobre todo cuando las curvas son más bien
cerradas, pues obliga a girar menos el volante.
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