|
Retoques de carrocería,
cambios en el bastidor y nuevos motores
He conducido el 318i, que lleva un nuevo motor de
cuatro cilindros,
2,0 litros de cilindrada, 143 CV de potencia máxima y distribución
Valvetronic (articulo
sobre este sistema). Está disponible con cualquier carrocería.
Me ha parecido un motor muy bueno; elástico
y potente. Da mucha fuerza desde pocas revoluciones, aunque mejora
a medida que el motor coge más velocidad de giro. La potencia
máxima la da a 6.000 rpm, aunque es posible llegar al corte
(6.500 rpm) con fuerza.
Como en otros muchos coches de BMW, los desarrollos de transmisión
son cortos (34,2 km/h cada 1.000 rpm), en las autopistas alemanas,
a poco que las condiciones fueran ligeramente favorables se podía
ver el cuenta revoluciones a 6.500 rpm en quinta.
No
es fácil juzgar las prestaciones de un coche por las sensaciones
que transmite, esperaremos a tener una unidad de pruebas para compararlas
con vehículos similares, aunque es muy posible que obtenga
buenos resultados.
Este motor da una cantidad alta de par
máximo para su cilindrada: 200 Nm a 3.750 rpm. El anterior motor
daba 118 CV a 5.500 rpm y 180 Nm de par a 3.900 rpm. Los desarrollos
de transmisión de los modelos de la Serie 3 con este motor prácticamente
no varían, ni tampoco el diámetro de los discos de freno. Todos
los Serie 3 (sea la carrocería que sea) con el nuevo motor de dos
litros de cilindrada, pueden tener caja de cambios automática de
cinco velocidades.
El
consumo medio homologado (artículo
sobre los ciclos de homologación) es 7,2 l/100 km. Es
una cifra excelente para un motor de su potencia; el actual 318i,
con 1,9 litros de cilindrada y 118 CV de potencia máxima, gasta
8 l/100 km. Un Mercedes C180 (2,0 l y 129 CV) gasta 9,4 l/100 km,
según el dato de homologación.
Con carrocería berlina, este motor alcanza 218 km/h
y tarda en acelerar hasta 100 km/h 9,3 segundos. Cifras que mejoran
claramente los datos del anterior 318 de 118 CV que alcanzaba 206
km/h y aceleraba en 10,4 segundos en la misma medición.
|