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Un Serie 3 con el mejor motor
BMW de gasolina
El nuevo motor tiene una potencia
máxima de 231 CV a 5.900 rpm (en lugar de 193 a 5.500 rpm del
anterior 328i), proporciona 300 Nm de par a 3.500 rpm (el 90% del
cual ya está disponible a partir de 1.500 vueltas) y consume prácticamente
lo mismo que su predecesor de 2,8 l. La presión media efectiva
máxima es extraordinariamente alta, para tratarse de un motor
de gasolina y sin turbo: 1.265 kPa. Para conseguir estas mejoras,
se han efectuado las siguientes modificaciones:
Aumenta la cilindrada hasta 2.979, porque la carrera
es 5,6 mm más larga, (pasa a ser de carrera larga). BMW estima
que el aumento de cilindrada proporciona 11,6 CV, el 30% del aumento
total de potencia.
Aumenta
el tiempo de apertura de las válvulas y el alzado
de las de admisión. BMW ha ajustado también el funcionamiento del
doble VANOS, el sistema de distribución
variable, que modifica el momento de apertura de las válvulas
(en este caso tanto de admisión como de escape) en función del régimen
del motor. Estas modificaciones constituyen el 12% del aumento de
la potencia: 4,8 CV.
Hay nuevos colectores
de admisión y escape, el primero para mejorar el flujo de entrada
de aire, y el segundo para reducir la contrapresión que se
produce en el escape, que limita la facilidad con que salen al exterior.
Mejorar la «respiración» (el intercambio de gases)
da como resultado 22 CV más, el 57% del aumento de la potencia.
BMW ha incorporado un sensor de la presión ambiente, un acelerador
completamente electrónico (y no electromecánico como en el 328i)
y una centralita que trabaja a mayor frecuencia (de 16 a 24 Mhz).
Todo ello permite un control electrónico más preciso de las funciones
del motor que sirve, por ejemplo, para disminuir el régimen del
ralentí y montar un sistema de recirculación de gas de escape controlado
electrónicamente.
La
recirculación
de gas de escape y unos catalizadores con más superficie
útil, entre otras cosas, han posibilitado que este nuevo motor cumpla
con la norma europea D4 sobre emisiones, que entrará en vigor en
el 2005; esto supone una ventaja fiscal en Alemania.
La disminución en el régimen del ralentí, junto con el ajuste
de la distribución y la reducción de la fricción de los pistones,
han permitido contener el consumo hasta hacerlo casi idéntico al
del 328i, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que la potencia
máxima ha aumentado un 20%.
Las tareas periódicas de mantenimiento, que cada vez más
se utilizan como argumento de venta, han sido reducidas: la cadena
de la distribución y correas de los accesorios son de por vida,
al igual que el aceite de la caja de cambios y el diferencial. El
filtro de aire y las bujías se cambian cada 100.000 Km, y hay un
indicador que nos muestra el número de kilómetros que falta para
el siguiente cambio de aceite, teniendo en cuenta las circunstancias
en las que ha rodado el coche. También dispone de sensores de detonación,
que permiten que el motor funcione con gasolina de cualquier octanaje
entre 87 y 98 octanos, aunque los 231 cv sólo se alcanzan con la
de 98.
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