Un buen coche, mejorado por un cambio extraordinario
Esta
versión del Audi TT tiene un motor muy bueno, una gran calidad
de acabado, resulta confortable en uso diario y tiene una faceta
«deportiva»
que puede ser muy apreciable.
Con esas cualidades, en mayor o menor medida, hay otros cupés
o coches con carrocería de turismo. Algunos de ellos son
más baratos, otros más rápidos, otros tienen
una faceta deportiva más patente y otros tienen un buen conjunto
de cualidades de este tipo.
Lo que hace que el TT se distinga de cualquier competidor es que,
con la caja de cambios DSG, se convierte en un coche extraordinariamente
agradable de conducir normalmente por carretera o en ciudad, y también
muy eficaz en conducción rápida por carreteras de
curvas. Es el único cambio automático con el que en
ningún caso he echado de menos un cambio manual.
Dado
que no puedo decir nada sobre su fiabilidad (ni a favor ni en contra),
el único inconveniente que le veo a esta caja de cambios
es que la versión que la lleva cuesta 2.840 € más
que la de cambio manual.
Ciertamente es una cantidad grande en términos absolutos
y es más de lo que suele costar una caja automática.
En términos relativos, no llega a ser ni el seis por ciento
de lo que vale el coche de cambio manual. A todo el que se piense
comprar este coche o alguno parecido, le recomiendo que haga todo
lo posible por probar antes la versión DSG.
|