Buena relación entre precio, equipamiento y acabado
Las
cualidades más favorables de esta versión del A6 son
su relación entre precio, acabado y equipamiento; su seguridad
activa; su puesto de conducción (salvo por el sistema de
manejo MMI); y su espacio. El motor tiene una buena respuesta, pero
el coche no destaca ni por ser muy rápido ni por gastar poco;
esto se debe más a su peso y a sus desarrollos
de transmisión que al rendimiento del motor.
La versión que hemos probado tenía cambio manual
y tracción total; lo hay con cambio manual y tracción
delantera, y también con automático y tracción
total. Por lo que he visto en otras versiones, el cambio automático
de seis marchas (tiptronic) me parece más recomendable para
la mayoría de los usos. El principal problema de la versión
automática es que cuesta 2.300 € más que la de
cambio manual.
No he conducido un A6 de tracción delantera, pero las reacciones
deben ser muy distintas a las de este de tracción total.
Para la mayoría de los usos, me parece que la tracción
total no da ninguna ventaja sobre un coche de tracción trasera
(con control de estabilidad). Para quien utilice el coche por zonas
de muy baja adherencia (nieve o carreteras muy sucias), la tracción
total sí puede ser aprovechable. Las principales diferencias
de estabilidad entre un Audi A6 quattro y conches de tracción
trasera (con control de estabilidad), como el BMW Serie 5, el Jaguar
S-Type y el Mercedes Clase E no se deben a la tracción.
De
las tres suspensiones posibles del A6 (normal, deportiva y deportiva
S-Line), creo que la más conveniente por equilibrio entre
estabilidad y confort es la normal. Con ella, el coche va muy bien
y resulta cómoda. Con las opcionales va mejor aún
en determinadas circunstancias (principalmente en carreteras lentas),
pero creo que se pierde más en comodidad de lo que se gana
en estabilidad.
La versión que hemos probado del 3.2 FSI tenía, además
de la suspensión deportiva S-Line, las ruedas opcionales
255/35 19. Esta combinación sólo me parece recomendable
para quien aprecie que el coche tenga reacciones propias de un «deportivo»
en carreteras medias y lentas. Si alguien se compra esta suspensión
y estas ruedas para usar el coche por ciudad, autovía y autopista,
o se equivoca de suspensión o se equivoca de carretera.
Este A6 de gasolina con 256 CV es algo más rápido
que el A6 Diesel con 224 CV, pero la principal ventaja del gasolina
es que resulta más suave que el Diesel, especialmente en
circulación por ciudad. Una vez en marcha y a velocidad constante,
puede que haya una cierta diferencia de suavidad; la que haya en
ruido queda disimulada porque ya desde unos 100 km/h lo que más
se oye en cualquiera de los dos es el aire (más que el motor,
la transmisión o las ruedas).
Hay otras berlinas de este tamaño y potencia que cuestan
menos, pero ninguna la supera si ponemos en relación el precio
con el equipamiento y el acabado. El Audi A6 tiene algunos materiales
de recubrimiento más ricos que los de un BMW Serie 5 o un
Jaguar S-Type. Además, tiene también de serie elementos
que faltan en otras berlinas semejantes, como el freno de estacionamiento
automático (también lo tiene el S-Type), la dirección
de asistencia variable (Servotronic), las luces
de acompañamiento, el automatismo para la conexión
de luces y limpiaparabrisas, el climatizador de tres zonas o el
equipo de sonido con diez altavoces.
|