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Un buen motor y el freno de la tracción total
El motor del A6, a diferencia del que usan BMW Mercedes, tiene
un bloque «en V» y no en línea. Un motor de seis cilindros
en V sobre todo cuando el ángulo de la «V» es
90° y no 60° genera más vibraciones que uno en línea. Sea
por la forma en que está suspendido éste, o sea por el aislamiento
del habitáculo, es resultado es las vibraciones que se notan dentro
del coche no son mucho mayores que las del 525d (que tiene los cilindros
en línea). El motor de Audi tiene un tacto algo más áspero, pero
no es más ruidoso. Por la suavidad del motor y nivel de ruido, hay
pocos Diesel más agradables que el A6 V6 TDi 180.
Su rendimiento es bueno. La relación entre su cilindrada y la fuerza
que da es una de las mejores del mercado. No es un motor que gaste
especialmente poco (no lo es tampoco la versión de 150 CV), pero
las diferencias absolutas con motores comparables son despreciables,
en términos de costo por kilómetro. El consumo máximo en autopista
está ligeramente por encima de 12 l/100 km; a un ritmo de viaje
en torno al 80 por ciento de la velocidad máxima gasta algo más
de 11. Quien quiera un Diesel para poder decir «he ido de
aquí hasta allí con sólo tantas pesetas» mejor que mire otro,
o bien asuma que puede haber alguien que, en un viaje de 600 km,
puede haber gastado 1.000 pesetas menos con un Diesel de tamaño
y prestaciones comparables a éste. El consumo de la versión de cuatro
puertas no es muy inferior a la del Avant, ya que la resistencia
aerodinámica es casi la misma (factor de resistencia 0,654 m) y
el peso 55 kg superior.
Para
encontrar un Diesel de prestaciones comparables a éste no hace falta
llegar a sus 180 CV: un BMW 525d es casi igual de rápido (la diferencia
es casi insignificante) y tiene 163. La tracción total constituye
un freno, por el mayor rozamiento y peso que implica. El Audi tiene
la ventaja, no obstante, de una caja de cambios con seis velocidades
en lugar de cinco. Los desarrollos de transmisión de esta caja están
calculados para que todas ellas den una buena aceleración dentro
de sus posibilidades, incluso la sexta. Alcanza la velocidad máxima
en sexta velocidad y no en quinta, aunque en ésta marcha puede llegar
casi hasta 190 km/h.
El margen útil del motor está entre 2.000 y 4.500 rpm. Por debajo
le falta fuerza, especialmente a poca velocidad o saliendo desde
parado; hasta 2.000 rpm no hay mucha aceleración, se pise lo que
se pise el pedal. Tal es así que, quienes estén acostumbrados a
usar marchas largas en ciudad, se encontrarán con que a veces el
coche no responde cuando hay que acelerar -aunque sea poco- si no
se bajan algunas marchas. Se da la circunstancia negativa, además,
de que el salto entre primera y segunda es muy grande; por ejemplo,
si se acelera en primera hasta 3.000 rpm, el régimen del motor cae
por debajo de 1.700 al engranar segunda. En consecuencia, hay que
apurar un poco las marchas, algo que no es del agrado de todo el
mundo.
Por encima de 2.000 rpm el motor sí responde con fuerza y mantiene
un empuje casi constante hasta unas 4.500 rpm, un régimen alto para
un Diesel de inyección directa. Por el escaso ruido que hace el
motor, conviene mirar el cuentavueltas; de lo contrario, es posible
notar una súbita falta de fuerza causada simplemente porque el motor
ha llegado a su límite de régimen.
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