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Alfa Romeo 156 GTA Enrique Calle
08-05-02
Primera página Imágenes Mediciones Precio, ficha y equipamiento

El 156 más deportivo, con 250 CV

Frenos, suspensiones y dirección más eficaces

Detalles exclusivos para el interior
250 CV con un V6 de 3,2 litros
Impresiones de conducción

Su motor 3.2 V6 de 250 CV es de los que enamoran, por su fuerza desde bajas vueltas, por su rapidez de respuesta al acelerar, por su precioso sonido y por su capacidad de aceleración. Sube su velocidad de giro de forma extraordinaria, tanto, que un conductor poco habituado a este motor, le puede sorprender a menudo el corte de encendido (que es a 7.150 rpm) en conducción muy rápida por curvas. Pero no sólo tiene carácter a bajo régimen; introduciendo la sexta marcha a 90 km/h es capaz de ganar velocidad con soltura y sin vibraciones.

Las prestaciones que anuncia Alfa Romeo son también elevadas: 250 km/h de punta, aceleración de 0 a 100 km/h en 6,3 s y 25,9 s para recorrer 1.000 m con salida parada.

También debe ser impresionante por su consumo: el homologado en ciclo urbano es de 18,1 litros/100 km y el medio es de 12,1 l/100 km, más alto que el de un Porsche 911 Carrera con 320 CV (11,1 l/100 km) o un BMW M3 de 343 CV (11,9 l/100 km).

El coche puede seguir fielmente la trayectoria marcada por el conductor y la dirección es extremadamente rápida. Responde muy bien al acelerador en curva, tanto al desacelerar para cerrar la trayectoria, como al acelerar a la salida de la curva. En carreteras muy rápidas las reacciones siguen siendo excelentes, permite circular con total precisión a altas velocidades. Me ha sorprendido gratamente la suspensión, que —aunque muy firme— tiene una relativamente buena capacidad de filtrar las irregularidades de la carretera.

La dirección del GTA tiene sólo 1,75 vueltas entre topes (como los coches de competición), es muy rápida y directa, aunque se pueden notar golpes secos en la columna de dirección al pasar sobre baches. Que tenga tan pocas vueltas de volante se debe, en parte, a que gira muy poco (12,1 m de diámetro de giro); da sensación de ser muy torpe en maniobras.

Los frenos parecen potentes y tienen buen tacto, aunque tampoco me podido comprobar su verdadera capacidad. Además, parecen muy resistentes.

Cuando el asfalto está muy deslizante es fácil perder motricidad. El control de tracción (ASR) entra en acción si se aceleraba a tope y parece funcionar eficazmente, aunque puede restar algo de aceleración a la salida de la curva. Un conductor que sepa dosificar bien la potencia irá más rápido con el control de tracción desconectado, pero con el sistema en funcionamiento se simplifica mucho la cosa, es mucho más sencillo y relajado conducir el GTA. En cualquier caso, tengo la sensación de que la motricidad es buena para ser un coche con 250 CV sobre el eje delantero. Sobre asfalto con buen agarre la adherencia es muy buena y sólo entra en funcionamiento en ASR durante breves instantes, cuando el conductor acelera a fondo en curvas lentas.

Lo que no tiene es control de estabilidad. La explicación que me dieron los responsables de Alfa mejor la obviamos. Sigo pensando que en un coche como este, rápido y potente, es más que útil y nos puede sacar de más de un apuro en situaciones imprevistas. Sobre todo, porque con el Alfa 156 GTA se va muy rápido casi sin darse cuenta. Intentando buscar una explicación lógica, al final me he podido enterar de que en Alfa Romeo están trabajando en un futuro control de estabilidad «inteligente» que permite realizar una conducción muy deportiva como si no estuviera, pero que entra en acción cuando detecta que el conductor está perdiendo el control del vehículo.

El otro elemento que me ha encantado ha sido el cambio Selespeed de seis marchas combinado con el motor 3.2 V6 (no he podido probar el manual). El engranaje de las marchas es suave en conducción tranquila y rapidísimo en conducción a fondo. Hace automáticamente el punta-tacón en las reducciones y los cambios se realizan con enorme comodidad con los pulsadores que hay situados en la parte posterior de su volante forrado en cuero.

En el interior destaca la excelente sujeción lateral de sus asientos de tipo bacquet, muy cómodos y con una banqueta de longitud regulable que recoge las piernas a la perfección.

 


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