| El mejor en prestaciones, no en estabilidad
El
Alfa 147 GTA se enfrenta a rivales de tal calibre, que me parece
muy difícil decir cuál es el mejor deportivo de su
categoría, aunque después de probarlo me parece plenamente
satisfactorio para los que busquen un coche de altas prestaciones
y reacciones deportivas. Entre todos ellos, destaca por sus prestaciones,
eficaz funcionamiento de sus sistemas de control de tracción
y estabilidad, nivel de confort sobre buen pavimento y calidad de
terminación.
Me ha parecido mejorable la eficacia de las suspensiones sobre
asfalto bacheado, la resistencia de los frenos, su maniobrabilidad
(gira poco), el consumo de combustible y su escasa autonomía.
Tampoco es amplio y tiene un maletero más bien pequeño,
aunque parecen detalles secundarios para el cliente que busca un
coche deportivo de estas características.
La versión GTA del 147 se comercializa únicamente
con carrocería de tres puertas y tiene el motor V6 de 3,2
litros de cilindrada que también utiliza el 156
GTA. Como en el 156, la potencia máxima es 250 CV a 6.200
rpm. Alfa ha optado por un motor atmosférico de seis cilindros,
con cilindrada alta y una potencia específica relativamente
baja, en lugar de motores sobrealimentados (Audi S3, Ford
Focus RS y Seat León Cupra R ) o motores atmosféricos
de giro rápido (Honda
Civic Type-R o Toyota
Corolla T-Sport). El rival más cercano al 147 GTA por
potencia es el Volkswagen
Golf R32, que también tiene un motor V6 de similar cilindrada
y potencia.
Con
relación a otras versiones de la gama 147, el GTA tiene cambios
en la carrocería que aportan una apariencia más deportiva,
y recibe importantes modificaciones en ruedas, suspensiones, dirección,
frenos y transmisión que le confieren una extraordinaria
eficacia en condiciones de máxima exigencia mecánica.
De momento, lleva una caja manual de seis velocidades, aunque próximamente
estará también disponible un cambio Selespeed (de
seis velocidades con mando secuencial). Al igual que el motor, la
mayor parte de estos elementos mecánicos los hereda del Alfa
156 GTA.
El 147 3.2 GTA cuesta 31.500 € en España, un precio
muy bueno si consideramos su potencia (250 CV). No hay en el mercado
ningún coche con más de 230 CV que cueste menos de
35.000 €. El Ford Focus RS 200, que es semejante en precio
(31.550 €), tiene 215 CV y el Volkswagen Golf R32, que es menos
potente (241 CV), cuesta 35.240 €. Sin embargo, a igualdad
de equipamiento, el 147 GTA y el Golf R32 cuestan prácticamente
lo mismo (el R32 lleva más elementos de serie).
Hay
otros deportivos comparables que ofrecen la potencia todavía
a menor precio que el GTA (126 €/CV); es el caso del Honda
Civic Type-R (115 €/CV) o el Opel Astra Coupé 2.0 Turbo
(125,1 €/CV), aunque tampoco llegan al nivel de potencia y
prestaciones del Alfa Romeo.
Actualmente, pocos modelos de su tamaño alcanzan las prestaciones
del 147 GTA (246 km/h de velocidad máxima), aunque su capacidad
de aceleración (Alfa declara 0 a 100 km/h en 6,3 s) tampoco
sorprenderá a los que recuerden la aceleración de
antiguos deportivos como el Lancia Delta HF Integrale (210 CV y
0 a 100 km/h en 5,7 s) o el Ford Escort RS Cosworth (220 CV y 0
a 100 km/h en 6,1 s).
La clave de tal diferencia la encontramos en el mayor peso de los
actuales deportivos, sobre todo, teniendo en cuenta que el 147 GTA
se va hasta 1.435 kg en orden de marcha (tanto el Integrale como
el Cosworth pesaban en torno a 100 kg menos a pesar de ser ambos
4x4). Excepto el Golf R32 de tracción total (1.477 kg), todos
sus rivales actuales son también más ligeros, aspecto
que incide muy directamente sobre sus cualidades dinámicas,
sobre todo en conducción deportiva.
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