Esta basado en el Passat normal. El Passat CC mide 4.796 mm (31 mm más). También es más ancho (1.856 mm, 36 mm más) pero, en cambio, su altura es menor (1.420 mm, 50 menos); la batalla no cambia. La anchura de vías ha crecido algo (11 mm delante y 16 mm detrás).
El tipo de suspensión es semejante a la de un Passat; lo único que cambia son ciertos ajuste de los elementos elásticos; así, el Passat CC con los motores de cuatro cilindros tiene de serie una suspensión deportiva, que es una opción en el resto de la gama Passat. Hay un sistema de amortiguación de dureza variable («DDC», Dynamic Drive Control) con tres programas: «Confort», «Normal» y «Sport». También actúa sobre la dirección, variando el grado de asistencia (más dura en el modo «Sport», más suave en el «Comfort»).
El coeficiente aerodinámico es el mismo, que el de un Passat, (CX 0,29) y también lo es la superficie frontal. Por lo tanto, el factor de resistencia aerodinámica al avance es prácticamente idéntico en ambos modelos. A igualdad de motor, el peso del Passat CC ligeramente superior.
El motor V6 3,6 FSI de 299 CV, es el único motor atmosférico disponible y el único que tiene más de cuatro cilindros. Es el mismo que tienen el Touareg (280 CV) o el Porsche Cayenne (290 CV, pero en el Passat CC da más potencia, pero menos par (en vez de 365 ó 380 Nm, da 350 Nm). La diferencia más importante entre el motor del Touareg y el del Passat CC está en los conductos de admisión.
Que el par motor sea inferior es una necesidad para que pueda tener que el cambio de doble embrague «DSG» (es la primera vez que este motor va acoplado a la caja «DSG»). Según nos han contado en otras ocasiones los ingenieros de Volkswagen, esta caja automática está diseñada para soportar un par máximo que no supere 350 Nm. De hecho, la versión destinada a EE.UU. del Passat 3.6 FSI da un par mayor (360 Nm; y menos potencia, 280 CV) pero no lleva el cambio «DSG» sino un automático de convertidor de par («Tiptronic).
El cambio automático DSG de siete marchas está desarrollado para aquellos motores con un par máximo de hasta 250 Nm. Por lo tanto, sólo lo puede tener el 1.8 TSI de 160 CV. En le resto de las versiones, el cambio automático previsto es un DSG de seis marchas.
Hay dos motores Diesel. Ambos tienen 2,0 l de cilindrada e inyección por conducto común. Se distinguen por la potencia máxima: 140 ó 170 CV.
El control de velocidad («ACC») es de tipo adaptativo: un radar es capaz de mantener una distancia de seguridad con el vehículo precedente e, incluso, frenar por sí solo el coche si fuese necesario para evitar un accidente.
«Lane Assist»
Entre los elementos de equipamiento que puede tener hay alguno poco frecuente, como el sistema de mantenimiento de la trayectoria en el carril («Lane Assist»).
Este dispositivo es capaz de hacer cierta fuerza sobre la dirección si el coche traspasa las líneas que delimitan el carril, siempre y cuando que el conductor no accione el intermitente.
Aunque el sistema puede mover autónomamente el volante en determinadas circunstancias, sólo está pensado para que funcione siempre que el conductor tenga las manos sobre el volante; es decir, el «Lane Assist» hace fuerza sobre el volante para indicar hacia qué lado debe girar.
Si el sistema detecta que conductor ha soltado las manos, activa una señal sonora y una mensaje en la instrumentación; si 8 segundos después el conductor no ha cogido el volante, se desactiva.
Funciona a partir de 65 km/h (es desconectable) mediante una cámara colocada junto al sensor de lluvia capaz de reconocer las líneas de la carretera. Según Volkswagen, este sistema es operativo incluso cuando hay algo de niebla; no funciona cuando las líneas están mal pintadas o si hay duplicidad de ellas (por ejemplo, en una carretera en obras). Está activo cuando el indicador está de color verde e inactivo cuando está naranja.
Según Volkswagen, el 14 por ciento de los accidentes donde sólo está implicado un vehículo se debe a salidas involuntarias del carril. Este sistema no sirve para tomar una curva porque la aceleración lateral que puede dar es muy reducida; por tanto, sólo funciona en carreteras rectas o con curvas muy abiertas.
Algunas marcas, como Citroën, BMW ó Audi, tienen un sistema que advierte al conductor de que el coche está traspasando una línea pero no intervienen en la dirección. Honda tiene modelos (no en España) que sí son capaces de mantenerse por ellos mismos en el carril. Lexus tiene en el LS un sistema muy parecido al de Volkswagen pero lo ha eliminado de las versiones a la venta en Europa.
Neumáticos «ContiSea »
Los neumáticos antipinchazos que tiene el Passat CC están fabricados por Continental, que se refiere a ellos como «ContiSea».
Son unos neumáticos convencionales, a los que se ha añadido por la cara interna de la banda de rodadura una capa de un producto muy viscoso. Este producto impide la pérdida de aire siempre que el objeto punzante que se clava en la banda de rodadura tenga hasta unos 5 mm de diámetro.
Según Volkswagen este sistema evita aproximadamente el 85% de los pinchazos comunes. El sistema no protege de los cortes en los flancos, algo que cada vez en más frecuente -sobre todo en algunas carreteras-, dado que los fabricantes tienen tendencia a poner neumáticos cada vez de menor perfil. El Passat CC no tiene de serie rueda de repuesto, ni de emergencia, pero se le puede añadir opcionalmente una del mismo tamaño que las otras cuatro.
Los neumáticos «Run Flat» son estructuralmente y funcionalmente distintos: básicamente lo que tienen son unos laterales muy reforzados para que la llanta no golpee en el suelo cuando se pierde completamente la presión de aire; de esa forma se puede continuar la marcha de forma durante una cierta cantidad de kilómetros y a baja velocidad. Precisamente, la rigidez de los flancos perjudica el confort porque se pierde parcialmente el efecto muelle que dan los neumáticos.
Volkswagen dice que el sistema «ContiSea» es preferible al «Run Flat» que utiliza otros fabricantes por dos razones: los neumáticos «ContiSea» son más baratos y los laterales del neumático son más flexibles, por lo que no hacen al coche más incómodo.