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El interior del Golf R32 tiene algunos detalles específicos, como la instrumentación, los pedales de aspecto metálico y algunas piezas con efecto de guilloqueado en el salpicadero; el volante es el del GTI y opcionalmente puede tener unos asientos de tipo
«baquet».
El volante tiene el aro grueso; está tapizado de cuero con un tacto muy agradable. No es completamente redondo, ya que su parte inferior es recta. La única ventaja que le veo a que sea así, es que a algunas personas les puede resultar más cómodo pasar la pierna por debajo de él al entrar o salir del coche. Esta forma se hace algo rara al principio, pero después de acostumbrarse no supone ningún problema.
La posición al volante puede ser muy buena. Se puede ir sentado muy abajo, todo lo contrario a lo que sucede en un Ford Focus ST. También se puede llevar el asiento muy retrasado, ya que la regulación en profundidad del volante es suficientemente amplia para que quede a la distancia adecuada.
Los asientos tienen un relleno muy firme y unos soportes laterales prominentes que sujetan adecuadamente el cuerpo. Para aquellos que no les parezca suficiente, Volkswagen ofrece como opción unos asientos deportivos tipo
«baquet» , que incluyen calefacción integrada (imagen). Su
precio es 3.420 €; no creo que compense, porque los asientos
de serie son suficientemente buenos. Los baquet,
incluso, pueden ser incómodos para el uso diario.
Los pedales, metálicos con una pieza de goma (que representa el anagrama del R32), permiten realizar la maniobra del punta tacón con comodidad; el acelerador es de los que va articulado desde el suelo.
La instrumentación no ofrece información de la temperatura ni de la presión del aceite. El resto de los elementos es similar a los que se pueden encontrar en otros Volkswagen Golf. Aquí están los comentarios del interior de un Golf tres puertas en la prueba del Golf 2.0 TDI DSG.
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