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El Volkswagen Golf de séptima generación es el primer modelo del Grupo Volkswagen fabricado mediante el método «MQB» (del alemán «Modularer Querbaukasten», algo así como plataforma de producción modular transversal). Este sistema les permite utilizar módulos completos en diferentes modelos de diferentes marcas. Es un sistema complejo que Volkswagen asegura que les permite reducir costes significativamente y también acelerar los procesos de diseño y producción de nuevos modelos, por lo que cabe la posibilidad de que a partir de ahora acorten los ciclos de lanzamiento.
Este Golf pesa menos que el anterior, a pesar de que es más grande. El ahorro según Volkswagen es, en el mejor de los casos, de 100 kg. De esa cantidad, 26 kg corresponden al chasis y 23 de ellos se han logrado mediante el empleo de aceros de alta resistencia conformados en caliente. Este método permite conseguir una rigidez dada empleando menor cantidad de chapa (explicación en el Blog Teletransporte del método de conformación de acero en caliente).
Los asientos (hasta 7,0 kg), el soporte del salpicadero (1,4 kg), el propio salpicadero (0,4 kg) y el sistema eléctrico (6 kg) también contribuyen al adelgazamiento. El climatizador no sólo participa en la disminución del peso (2,7 kg), también es más silencioso (hasta -5 dB) y tiene un consumo eléctrico menor (-4 A).
La reducción de consumo medio con el motor TSI de gasolina de 122 CV es superior al 15 por ciento, tanto en ciudad como en carretera. Además el factor de resistencia aerodinámica del nuevo Golf es ligeramente más bajo que el anterior—0,63 contra 0,69— y los desarrollos del cambio no varían. Pero a la disminución de consumo se añade que acelera más entre 0 y 100 km/h, según los datos ofrecidos por la marca.
En la versión con motor Diesel turboalimentado de 105 caballos de potencia, la disminución de consumo es prácticamente despreciable. Pero en este caso sí sabemos que tienen desarrollos del cambio diferentes. Volkswagen ha acortado los desarrollos con este motor (mediante un grupo final con mayor desmultiplicación), una medida sorprendente en los tiempos que corren.
La suspensión delantera es de tipo McPherson. La trasera puede ser de dos tipos: las versiones con motor de hasta 110 CV llevan una de brazos tirados unidos por un eje torsional. Mientras que el resto, los de más de 110 CV, incluidas las versiones de tracción total, tienen una independiente de paralelogramo deformable. La ventaja de la segunda es que permite que el contacto del neumático con el asfalto sea lo más similar posible en toda circunstancia. El inconveniente es que es más costosa de fabricar.
De lo que conocemos de los motores, la principal novedad, por ahora, es la utilización de un motor de 1,4 litros de gasolina con sobrealimentación que tiene un sistema que permite desconectar, en algunas circunstancias, dos de los cuatro cilindros. Esto ocurre en cargas bajas y medias (exigencia de par inferior a 85 Nm), entre 1400 y 4000 rpm. Este sistema, que opera desplazando las levas de dos cilindros para que las válvulas, tanto de admisión y escape, queden cerradas consigue en el ciclo de homologación ahorrar 0,4 l/100 km. Algunas impresiones y vídeos sobre su funcionamiento en el blog Teletransporte.
Tracción total 4MOTION
Se trata de un sistema de tracción total conectable automáticamente mediante un embrague multidisco de tipo Haldex. Es la quinta generación de este tipo de embrague, que se diferencia del anterior por pesar menos (en el Golf en concreto 1,4 kilogramos menos) y por no necesitar un acumulador de presión —un componente encargado de mantener y estabilizar la presión generada por la bomba hidráulica—.
En condiciones óptimas de adherencia la fuerza del motor se utiliza únicamente para mover las ruedas delanteras; en caso de detectar deslizamiento en las ruedas de este eje se desvía parte de la fuerza hacia las traseras. La particularidad de este sistema 4MOTION es que, de acuerdo con Volkswagen, la unidad electrónica de control es capaz de prever el momento en que se va a producir una pérdida de tracción y conectar el eje trasero antes de que ésta se produzca. Para ello tiene en cuenta, entre otros parámetros, la aceleración demandada por el conductor, el ángulo de giro de la dirección y la velocidad de giro de las ruedas. Éste es el motivo por el que la marca dice que el Golf 4MOTION tiene «tracción total permanente».
Los discos del embrague Haldex se acoplan debido a la presión ejercida por una bomba de aceite electrohidráulica, cuya activación y regulación está controlada por la unidad de control. En casos extremos el paso de fuerza motriz hacia el eje posterior puede ser de casi 100 %.
El único motor con el que está disponible por el momento con la tracción 4MOTION es el Diesel 2.0 TDI de 150 CV. Con respecto a la versión equivalente de tracción delantera, los desarrollos de todas las marchas son más cortos, acelera de 0 a 100 km/h en el mismo tiempo, pero su velocidad máxima es 5 km/h inferior. El consumo medio de carburante de la versión 4MOTION es 0,6 l/100 km superior a la de tracción delantera (4,7 y 4,1 l/100 km respectivamente). Esta es la ficha comparativa de las citadas versiones.

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