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La tercera generación del Toyota Prius se comercializa desde 22.200 € (todos los precios). Es menos costoso que el modelo de 2006 (su último precio de tarifa era 26.000 €). Es un turismo de cinco puertas y 4,46 m de longitud. Tiene un sistema de propulsión híbrido y se distingue por su bajo consumo, especialmente en ciudad. Actualmente, las únicas alternativas híbridas al Prius son el Honda Insight y el Civic Hybrid.
Se distingue del modelo anterior (prueba del modelo 2004, prueba de larga duración y prueba del modelo 2006) por su aspecto ligeramente diferente, los nuevos motores (más información del sistema de propulsión) y los profundos cambios en el habitáculo y en el equipamiento.
Para el tamaño de la carrocería, el Prius es amplio, principalmente porque el espacio para las piernas en las plazas traseras es muy grande. El maletero es suficiente para una cantidad de equipaje normal.
Toyota ha mejorado algunos aspectos que ya eran buenos (como el consumo bajo de combustible) y ha corregido otros (el alumbrado, por ejemplo). El resultado no ha sido en todos los casos completamente satisfactorio (más información en las impresiones del interior y de conducción).
La sensación que me queda después de probar este Prius es que Toyota ha centrado sus esfuerzos en la parte técnica del coche, tanto en lo que tiene que ver con el sistema de propulsión (aunque sin hacer cambios profundos), como con el equipamiento, pero que ha desaprovechado la ocasión para mejorar otras pequeñas cosas que harían del Prius un coche a la altura de las mejores berlinas de su tamaño.
El Prius de 2010 gasta menos que el de 2006, pero no es más rápido en ciertas circunstancias a pesar de su mayor potencia. Tiene un consumo medio homologado de 3,9 l/100.
En ciudad, no hay otro turismo que gaste menos (excepto el smart fortwo 33 cdi, que es mucho más pequeño, sólo tiene dos plazas), ni con motor de gasolina ni con uno Diesel (recorridos de consumo). Un Honda Insight (que también es un vehículo híbrido) gasta más en cualquier circunstancia. Para un uso exclusivo por carretera, no me parece mejor opción que algunas berlinas turbodiesel, que pueden tener un coste por kilómetro similar, como por ejemplo un Toyota Avensis D-4D de 126 CV (ficha técnica comparativa del Prius 2010, Prius 2006, Avensis D-4D y Honda Insight).
Equipamiento
El Prius está disponible con tres niveles de equipamiento: «Eco», «Advance» y «Executive».
Todas las versiones llevan de serie siete airbag (conductor y acompañante, de cabeza delanteros y traseros, laterales delanteros y de rodilla para el conductor), control de estabilidad, faros antiniebla, climatizador y radio CD MP3 con entrada auxiliar para fuentes externas, entre otros elementos (fichas de equipamiento).
Entre los nuevos elementos de equipamiento hay algunos que se echaban en falta en un coche de su precio, como unos faros mejores (en el modelo anterior, los halógenos daban una iluminación escasa y los de xenón sólo estaban disponibles en algunos mercados, como EE.UU).
El modelo 2010 puede tener unos faros de diodos luminosos (LED) para el haz de cortas (un elemento que en España sólo está disponible en el Lexus LS 600h, el RX 450h y el Audi R8), aunque sólo en la versión más equipada («Executive»). Alumbran mucho mejor que los del Prius anterior pero podrían ser mejores por intensidad y campo de alumbrado; la principal ventaja frente a unos de xenón es que consumen menos energía. No hemos probado un Prius actual con los faros halógenos.
También puede tener asientos con calefacción (de serie en las versiones «Executive») y techo practicable de cristal, opcional con cualquier nivel de equipamiento salvo el «Eco». Este techo tiene la peculiaridad de que su mitad delantera, la que se abre, es transparente, y en la otra mitad hay células fotovoltaicas que transforman la energía solar en eléctrica, que se utiliza para ventilar el habitáculo cuando se deja el coche al sol (algo que tienen modelos de Audi, Lancia, SEAT o Škoda, por ejemplo). Además, el aire acondicionado se puede conectar desde el mando a distancia, para refrigerar el interior antes de entrar en él (3 minutos antes de iniciar la marcha).
En cambio, el climatizador sigue teniendo un único control de temperatura (en vez de poder seleccionar una temperatura diferente para el conductor y los pasajeros) y el freno de estacionamiento es de pedal, no automático. También me parece sorprendente que el Prius siga sin tener un interruptor para plegar los retrovisores cuando es necesario pasar por un lugar estrecho.
Otros elementos que también puede llevar son programador de velocidad activo con un dispositivo precolisión (tensa los cinturones delanteros antes de un posible choque y prepara los frenos para una frenada de emergencia) e información proyectada sobre el parabrisas («Head-up Display»). Este dispositivo es de serie en todas las versiones.
Con la opción del navegador, disponible con los niveles de equipamiento «Advance» y «Executive», también hay disponible una cámara trasera para facilitar las maniobras de aparcamiento y un sistema de aparcamiento automático que ahora es capaz de reconocer si hay espacio suficiente para aparcar mientras está en movimiento. No hay sensores para la detección de obstáculos durante el aparcamiento, ni delante ni detrás.
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